Textos literarios y enseñanza del español, de José Romera Castillo

Textos literarios y enseñanza del español

José Romera Castillo

Textos literarios y enseñanza del español es un manual didáctico -editado por la UNED (Universidad Nacional de Educación a Distancia) en Madrid-, claro, riguroso, exhaustivo y completo, dirigido a los profesores que imparten el español como segunda lengua, que apuesta por una enseñanza de la lengua usual a partir de los textos literarios, dado que estos pueden servir, entre otras ventajas, como ejemplificación y paradigma de un uso correcto, culto y artístico de la lengua.
Su autor, José Romera Castillo, catedrático de Literatura Española, que cuenta con una de las trayectorias más importantes y fructíferas desde hace varias décadas en el terreno de la enseñanza y la investigación en torno a la lengua y la literatura españolas, y que ha ejercido la docencia tanto en Universidades nacionales -Valencia, Córdoba y UNED- como extranjeras -de Europa, América, Asia y África-, y, entre otros muchos y notables méritos, es presidente y fundador de la Asociación Española de Semiótica, vicepresidente de la Federación Latinoamericana de Semiótica, director del Centro de Investigación de Semiótica Literaria, Teatral y Nuevas Tecnologías (SELITEN@T) y de la revista Signa, académico correspondiente de las Academias Norteamericana y Filipina de la Lengua Española, así como de las Academias de Buenas Letras de Barcelona, Granada y Córdoba, etc.; su autor, decíamos, aconseja, no obstante, el uso de la lengua literaria para la enseñanza de la lengua usual no solo como prototipo del uso “bello, culto y pulido” de esta, sino también como visión más global y completa de la cultura española, en particular, y del ser humano, en general, tanto actual como a lo largo de la Historia, al tiempo que puede llegar a convertirse en una motivación extra para el discente y un medio de dinamización de la práctica docente, gracias al carácter lúdico de la lectura.

«En cada libro cambio de rostro»

Luego de tres libros publicados que conforman su Ciclo de la Memoria, Ahmel Echevarría entra a una narrativa de lo fantástico y lo absurdo.

A propósito de San Valentín

Escrito está en mi alma vuestro gesto,
y cuanto yo escribir de vos deseo;
vos sola lo escribisteis, yo lo leo
tan solo, que aun de vos me guardo en esto.
En esto estoy y estaré siempre puesto;
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.
Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma mismo os quiero.
Cuando tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero.

Garcilaso de la Vega
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Amor constante más allá de la muerte

Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera;
mas no de esotra parte en la ribera
dejará la memoria en donde ardía:
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa.
Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido:
Su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.
Francisco de Quevedo 
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Impulsan espacios alternativos que fomentan la lectura y la escritura

A las bibliotecas oficiales y populares que funcionan en la ciudad se le suman salas independientes que generan el intercambio de libros.

Salta, Argentina.
“Para viajar lejos no hay mejor nave que un libro”. Esta frase de la poeta estadounidense Emily Dikinson resume el sentido –y la importancia- que la lectura tiene para quienes se sumergen en ella. Y las bibliotecas son espacios como detenidos en el tiempo que atesoran historias, cuentos, textos académicos, reflexiones, y todo tipo de publicaciones que alimentan la imaginación y nutren el conocimiento. A las bibliotecas oficiales y populares que están ubicadas en diferentes barrios de la ciudad, se le suman los espacios independientes que destinan uno de sus cuartos para exponer libros y fomentar la lectura.


Venta e intercambio de libros en el Túnel 46
En el Túnel 46, una sala cultural que desde el año pasado funciona en la calle 25 de Mayo 46, hay una biblioteca de consulta, donde se pueden leer, comprar y vender ejemplares. “Los libros son una parte esencial del Túnes 46 porque entendemos que una sede cultural tiene que fomentar la circulación de conocimiento y tiene que ser motivadora de ideas”, destaca el director del Túnel, Idangel Betancourt.


Desde hace unos meses en 25 de Mayo se puede visitar la biblioteca donde se encuentran editoriales de Psicología y Psicoanálisis, que son difíciles de conseguir, también libros de Eloisa Cartonera y el Suri Porfiado. Además, en enero se implementó una nueva actividad entorno al intercambio de libros. Todos los días, en la vereda, hay un buzón donde el transeúnte puede dejar un compendio y llevarse otro.
“La idea es que se genere un punto de intercambio y para eso necesitamos de entusiasmo de todos los lectores”, agrega el también escritor y director teatral. Un complemento ideal a la biblioteca de consulta es el taller de escritura creativa que se desarrolla todos los lunes, a las 20.30, a cargo de Betancourt, donde, a través de la lectura, se desarrolla la redacción. “Es en la palabra, en el lenguaje donde circula la cantidad de humano que podemos llegar a ser”.

Arte y lectura
“Diente de León” es el nombre de la biblioteca especializada en teatro, títeres y literatura que desde el año pasado funciona en La Ventolera –O’ Higgins y Mitre-. La sala está abierta los días martes, miércoles, jueves y viernes de 10 a 13 y martes de 18 a 21. En la sala hay textos para adultos y especialmente para niños, también materiales discográficos de los músicos que tocaron en el espacio cultural.

Escribidores sin suerte


GUARDO una carta de puño y letra del Sr. Jaume Vallcorba, ya fallecido, creador de la prestigiosa editorial Acantilado, rechazando la lectura de un manuscrito mío... La guardo con cariño, porque aunque fuera formularia al menos era una contestación digna. Soy un gran admirador de esa editorial, o de Pre-Textos, por ejemplo (que también me rechazó), en la misma senda, y entiendo que no puedan asumir la tonelada de manuscritos que les llegan, pero en sus webs dicen públicamente que ni admiten obra inédita ni contestan a ese tipo de envíos, y eso es proclamar que la Literatura ya es indefectiblemente cuestión de padrinos o subvenciones; algún sagaz estará pensando que quizá se trata de (mi) falta de calidad pura y dura: yo ya no comulgo ese discurso porque llevo mucho publicado, leído y valorado, y algo sé de estas cosas, uno sólo está expuesto de verdad a la lectura pública: los prejuicios de alguna o los juicios de otro no acaban con una obra literaria comprometida, ¡y hay (somos) tantos los habitantes del limbo de los escribidores sin suerte (dijo Vargas Llosa)!... 


Nos quejamos del pirateo pero no oigo por ningún sitio una autocrítica por parte de las editoriales, casas discográficas o productoras de cine. Hoy no hay más esperanza para tener una carrera artística que la de fabricar un nombre popular, un personaje, la fama; una vez conseguido, da igual que lo que hagas sea una basura irrelevante, serás imprescindible en los actos propagandísticos que generan el ingreso día a día que es lo que importa. Salvo algún empeño heroico, las editoriales con ventas no arriesgan un solo euro con la baza de la calidad sino la del mercadeo más burdo. La música no interesa en ningún sentido: se ha construido un circo lleno de atletas de la voz que no aportan ni serán nada para la música hispana, preocupados por tener siempre una canción en las listas de éxito -prepactadas- y de salir en los objetivos del famoseo, porque hay celebrities en todos los segmentos de venta, hasta en los más exquisitos... Y observamos que los partidos políticos han captado la técnica y la aplican (ea, ya salió). Vivimos en la era de la imagen sin contenido. 



Los suplementos culturales, otrora elevadores o hundidores de carreras, llevan años autofagocitándose con críticas vacías pero plenas de adjetivos, sin contenido filológico o histórico, alienando a un comprador que se siente perdido si no ha leído, oído o visto lo último; a lo mejor porque Fray Luis de León dice eso de la mujer en casa y con la boca cerrada, ya no se puede leer a los clásicos, está mal visto. El joven que consigue su premio y publica en una editorial grande, ya no tiene nada más que aportar que el estar ahí cada temporada y vivir de su imagen, incluidas gafas, camisas guays, barbas de bisutería o rarezas tatuadas y el libro correspondiente. ¿Cuántas novelas, películas o discos resisten un simple cambio de año? Hay una estela de basura tras el Arte actual que nadie va a recuperar nunca porque es irrelevante, es la ambrosía tontuna de un público alobado y sin criterio que espera su dosis de cultura para sentirse superior; por cierto, un mercado que no es una mayoría, que según las estadísticas no lee ni el periódico diario (salvo los de fútbol). Sin compromiso, sin consecuencia, las obras se pierden porque sólo fueron un producto de consumo con fecha de caducidad. 



¿Cómo no va a piratear un consumidor de estulticia? Los que hemos mantenido esos negocios con nuestros dineros hemos pirateado pero hemos generado muchos más beneficios, porque el admirador de los Rolling compra, paga, el que no lo hace sólo quiere tener todo en un disco duro porque ha oído algo en algún sitio o alguien se lo recomendó, no busca perspectiva ni perdurabilidad. ¿A quién interesa hoy un premio literario de hace una década, un disco de Operación Triunfo de la tercera edición o esa película que todo el mundo vio porque un crítico pagado (a veces de sí mismo) la encumbró? Arte efímero. Quizá sea un signo de nuestro tiempo.


¿Qué necesidad tiene usted de leer a los clásicos?

Un nueva colección busca quitarles la naftalina de modo que uno pueda entrar a un Julio Verne como si se tratara de un Ken Follet


En 1924 el ministro más extraordinario que ha tenido la cultura en México, José Vasconcelos, lanzó una colección de clásicos que causó un impacto muy duradero en la educación lectora de este país. Su sucesor muchos años después, el intelectual, y ahora otra vez político, Rafael Tovar y de Teresa, presidente de Conaculta, el ministerio mexicano de la cultura, ha acometido parecida tarea. Y el pasado domingo, en la sala Mariano Azuela (Los de abajo) de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, se presentó la colección.
Ricardo Cayuela, a quien en España se recuerda por su etapa poniendo en marcha entre nosotros la edición española de Letras Libres, es el segundo de a bordo de Tovar y de Teresa, y tiene de éste el encargo de la editorial de este ministerio. Él presentó la colección, que ha sido elaborada (como es habitual en la edición de clásicos) con títulos que están fuera de derechos, de modo que no compiten con las editoriales comerciales de libros.

Mario Vargas Llosa: “Leer a los clásicos nos ayuda a comprender de dónde venimos”

El premio Nobel de Literatura instó a volver a leer a los clásicos en estos tiempos de crisis.
Mario Vargas Llosa envidia a ingleses, franceses e italianos por esa relación "estrecha y viva" que mantienen con sus autores clásicos, algo que, se lamenta, no ocurre entre quienes hablan en español. De ahí que anime a la lectura de los "nuestros", más necesaria que nunca "en tiempos de crisis".

Sebastián Roa publica la novela histórica "El ejército de Dios"


La novela histórica "El ejército de Dios" de Sebastián Roa es un auténtico viaje a la Edad Media. Una historia sobre reinos en lucha, con tramas de pasión, intriga, guerra y ambición que se entrecruzan de manera magistral. El libro ha sido publicado por Ediciones B.

Año 1174. El imperio almohade, fortalecido tras someter todo al-Ándalus, se dispone a lanzar sus inmensos ejércitos sobre los divididos reinos cristianos, a cuyos pobladores obligará a convertirse al islam so pena de pasarlos a cuchillo o hacerlos esclavos. Frente al fanatismo africano, el rey Alfonso de Castilla trata de lograr un equilibrio que supere las rivalidades entre cristianos y lleve a la unión contra el enemigo común.

La constante rivalidad entre los reyes de León y Castilla, auxiliados respectivamente por las poderosas familias de los Castro y los Lara, se verá tamizada por la intervención de una hermosa y astuta noble, Urraca López de Haro, y por las maniobras en la sombra de la reina Leonor Plantagenet. En la frontera con el islam, el cristiano Ordoño de Aza se verá atrapado entre la amistad con un andalusí, Ibn Sanadid, y la fascinación que despierta en él la hija del rey Lobo, Safiyya, esposa del príncipe almohade Yaqub.

Sebastián Roa (1968), aragonés de nacimiento y valenciano de adopción, compagina su labor en el sector público con la escritura. Es autor de las novelas Casus Belli (2007), El caballero del alba (2008), Venganza de sangre (2009; Ediciones B, 2012,  ganadora del certamen de novela histórica Comarca del Cinca Medio 2009) y La loba de al-Ándalus (Ediciones B, 2012). En 2010 recibió el premio Hislibris al mejor autor español de novela histórica. En 2011 obtuvo el máximo galardón en el IX certamen nacional de relato histórico Álvaro de Luna con el relato medieval Cantar de Altabella.



Vargas Llosa cuestiona que no exista sanción moral para piratería de libros

Vargas Llosa destacó que "la editorial Alfaguara ha calculado que por cada libro legítimo mío que se vende en el Perú, se venden 10 libros piratas".

El premio Nobel de Literatura 2010, el peruano Mario Vargas Llosa, dijo que la piratería de libros, que es casi una industria en su país, es un delito sin sanción moral para los responsables.

Carlos Gabetta: "Argentina es un país fracturado y sin proyecto de república"

Escritor. Periodista. Ex director de Le Monde Diplomatique para el Cono Sur.

 "La república tiene que ser el objetivo, después veremos si es más de izquierda o menos de derecha, pero hay que salir del caos", instó el periodista y escritor Carlos Gabetta, ex director de Le Monde Diplomatique para el Cono Sur, desde su crítico enfoque sobre lo que pasa en Argentina.

Rodolfo Braceli: un libro que va tras el ADN argentino

Con Células de identidad, el escritor argentino Rodolfo Braceli vuelve a poner en jaque aquello que tanto lo mueve, hablar de nosotros, y lo hace a través de casi una veintena de entrevistas a personajes icónicos de la cultura nacional como Sandro, Maradona, Spinetta o la “Coca” Sarli en un sagaz y divertido rastrillaje que va en busca de la composición del ADN argentino 

“Para un mapa de la condición argentina 18 personajes y uno más” es la bajada que completa el título de este libro (Octubre), en el que Braceli -mendocino, poeta, narrador, dramaturgo, periodista y unas cuantas cosas más- recopila reportajes que él mismo realizó a lo largo de cincuenta años de profesión y que reunió en una selección que responde a lo coral y a cierto azar, según explica.

“El mapa lo hicimos entre los personajes y yo” dice el autor sobre estos protagonistas que se unen en “un hilo que concurre al tejido del homo argentino”, tal como escribe en las primeras páginas. “Me pregunté qué personajes tenían singularidad, densidad, como para ser presentados como célula de identidad en un intento de armar una especie de mapa de la condición argentina”.

Son 18 personajes y uno más, “18 famosos, varios entre ellos ídolos y uno ignoto, representante de los primordiales desconocidos de siempre. Los 19 son muy diferentes entre sí pero tienen una constante: son obsesivos, apasionados, perseverantes, tenaces en sus obsesiones. Cada uno tiene un rasgo que es llevado hasta las últimas consecuencias y más allá”, dice.

En este mapeo de la genética argentina, Braceli ejemplifica la elección de Leonardo Favio “por su implacable ternura. Ya sabemos que la ternura carece de prestigio en el terreno intelectual y artístico y Favio, con sus canciones y con sus películas, vadeó ese prejuicio y logró ser aceptado y reverenciado por los intelectuales e intelectualudos”.

También Isabel Sarli “por su paradoja, siendo la más desnudada se convirtió en un símbolo sexual que afiebró a generaciones; sin embargo, puertas adentro es de un candor sorprendente”, se explaya Braceli acerca de estos representantes que congregó y entre los que figuran Diego Maradona y Charly García por “la desmesura y la genialidad” o Luis Spinetta, “un incesante desnucador de límites”.

Roberto Sánchez encarna esa “especie de porfiado obrero tallando cada día su idolatría”; Juan Gelman, “un destripador de sustantivos mutándolos en verbo”; Alberto Olmedo personifica “un jugador en la cornisa” y en Ulises Dumont, comenta, “encontré a un argentino sin la menor impostación; alguien mucho más que políticamente incorrecto”.

Para el mendocino esos personajes simbolizan las células de identidad que componen la naturaleza cultural argentina. Incluso aparece Amalia Fortabat porque a “los personajes no los elegí por más malos o más buenos, los elegí por el significado que encarnan. La señora Fortabat era alguien que se comportaba como una reina o algo así”, argumenta.
No todos son masivos, populares o de estampilla, cada uno aporta lo suyo a ese todo rioplatense del último medio siglo, como Alicia Moreau de Justo, a quien Braceli entrevistó a sus 100 años. “Hablamos de todo, de los desnudos, de concebir sin pecado, de una huelga de úteros como alegato antibélico, de los abortos que ella hizo como médica, hasta de la felicidad de su primera menstruación”, cuenta. Pero es cierto que Células de identidad no sólo son entrevistas. El libro arranca con un ensayo en el que reflexiona, justamente, sobre la condición local. Emerge allí “el fútbol como herramienta para conocernos, las oscilaciones entre euforias y depresiones, el complejo de superioridad y el escondido de inferioridad o las antinomias como combustible y necesidad nacional”.

Ese cóctel de géneros,- “que los géneros hagan su vida y que me dejen hacer la mía”, los desafía Braceli- se completa con cuentos o poemas salpicados y hay también “una ficción que reúne un cruce entre un Perón sin manos y un Borges sin ojos, dos mitades del país, que se aborrecen pero se necesitan porque el sin manos tiene ojos y el sin ojos tiene manos”, adelanta.

En su ocurrente tono, Braceli va tras la composición de ese ácido desoxirribonucleico y se encuentra con ideas como que somos los más inexplicables, pero principalmente, dice, con dos cosas que “nos fascinan marcadamente: hablar de nosotros mismos y que hablen de nosotros. Yo caigo en la primera tentación y me zambullo a un interrogante inagotable ¿qué significa ser argentino?”. “En ese espiral advierto que por generaciones fuimos sembrados para convencernos que éramos `los mejores del mundo`. Las calamidades económicas y la histeria del obsceno dólar nos volteó del caballo”, sostiene el autor nacido en Luján de Cuyo que desde 1970 vive en Buenos Aires, biógrafo de Mercedes Sosa y Julio Bocca. “Ya antes, -continúa- en los años 1976 y siguientes sucedimos la violación de las vidas y la violación de las muertes, con la atroz yapa del afano de criaturas desde la placenta. Allí pasamos a sentirnos `los peores del mundo`. Entrando al siglo 21 encontramos consuelo diciendo que somos “los más inexplicables del mundo.

Tato Young prepara una actualización de su libro “Side: La Argentina secreta”

El periodista Gerardo Tato Young manifestó que venía escribiendo mucho sobre la AMIA donde el Side tuvo un papel muy triste pero muy protagónico. “Estuve entrevistando gente para mi libro, “Side: La Argentina secreta” acerca de este organismo que viene desde los tiempos de la guerra fría con la Secretaría de Inteligencia. La Side la crea Perón para intentar detectar las fuentes que hablaban mal en los diarios de Perón.”

“Ahora ha caído en desgracia Stiuso porque era el hombre que daba información a Nisman,” indicó el escritor.
Young aseguró que las historias que corren acerca de que los grosos de la Side tienen en su poder una carpeta de los presidentes son ciertas. Es un gesto de aparente lealtad, pero a la vez es un acto de advertencia. Teóricamente los dejan de investigar pero de una manera condicionada.
Entre el político y el espía hay una relación de intentar aprovecharse, dado que el político cree que debe gobernar a través de las cloacas y no de forma transparente. Dudan de su propia capacidad, por lo que acuden a la Side para que hagan el trabajo sucio, algo de lo que se aprovechan los espías.
“La opinión de Bonasso sobre Stiuso son algunas ciertas y otras no. A Stiuso lo presentan como un hombre de la CIA pero no es algo que sea cierto, si bien tiene algunos lazos con la misma”.
Al saber de la muerte de Nisman, el escritor pensó directamente en que fue un suicidio, en ningún momento pensó que era un asesinato. “Tiendo a creer que las cuestiones más simples son las que se dan. No descarto otras cuestiones, pero Nisman estaba muy presionado “
Young manifestó su deseo de que la Side se democratice, aunque no cree que eso pase. En otro orden de cosas habló de “la cadena de la felicidad” en la que se repartían sobres con dinero para poder controlar medios y periodistas. En la época de Kirchner se realizó de otra manera, mediante pautas y publicidad.
La intención del periodista es actualizar su libro, SIDE. Con todo lo que ha pasado hay mucho interés en el tema por lo que para marzo estará en las librerías.
SIDE trata acerca de los servicios de inteligencia trata de cómo Jaime Stiuso, Patricio Pfinnen, El Gordo Miguel. Usan nombres supuestos, se mueven en autos con patentes truchas, tienen la más sofisticada tecnología de espionaje y no rinden cuentas a nadie sobre cómo gastan el dinero del Estado.
Los agentes del servicio de Inteligencia argentino, al margen de la ley, aprovechan el secreto para espiar a los ciudadanos en una marcha de protesta, para seguir a los opositores políticos y también a los aliados. Lo hacen ahora, lo hicieron siempre y lo seguirán haciendo. Por primera vez, una investigación independiente revela las reglas intestinas que rigen “La Casa”. La subordinación a la CIA, sus bases secretas, el despilfarro de sus finanzas, su capacidad para extorsionar, inventar operaciones y no dejar rastros.
Desde sus orígenes hasta hoy, los “blancos” de la SIDE han cambiado como cambió el país. La persecución de comunistas en la década del sesenta. El rol de la SIDE en el Plan Cóndor y cómo se apropió de los bienes de desaparecidos uruguayos. Las campañas antiperonistas de la década del ochenta.
Los sobresueldos a funcionarios y los sobres a jueces y periodistas en los años ’90. El nuevo siglo encontró a la SIDE gobernada por sus propios agentes y con más poder que nunca. ¿Quién es el misterioso Jaime y cómo logró cautivar al presidente Néstor Kirchner? El servicio secreto argentino hoy participa a los tiros en operativos policiales, filma asambleas populares, se infiltra en computadoras ajenas y controla, incluso, a los ministros de la Casa Rosada. A partir de una investigación rigurosa y con el ritmo de las mejores novelas, Gerardo Young ha conseguido contar una historia compleja y esquiva. La SIDE es, a espaldas de la sociedad, el secreto mejor guardado del Estado argentino.

Los últimos días de Miguel de Cervantes

Expertos en el autor del Quijote aportan datos biográficos de su 'triste figura' en los momentos de su muerte

En una casa de la calle de Francos, hace mucho tiempo que vivía un escritor de los del papel delante, la pluma en la oreja, el codo en el bufete y la mano en la mejilla. Frisaba la edad de nuestro escritor en los 60 años. Era de rostro aguileño, cabello castaño, frente lisa y desembarazada, de alegres ojos y de nariz corva, aunque bien proporcionada, las barbas de plata, los bigotes grandes, la boca pequeña, los dientes ni menudos ni crecidos, que ya no le quedaban sino seis, y ésos mal acondicionados y peor puestos.

La narrativa de Juan

Una aniquilación liberadora

Montevideo.

Fue integrante de la Academia Nacional de Letras, dirigió el Departamento de Filología Clásica y coordinó el Instituto de Letras de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FHCE) de la Universidad de la República. Juan Introini, figura marginal de la literatura, fue autor de variados ensayos sobre literatura clásica y traducciones del latín, y hasta el día de su muerte (en julio de 2013) había dejado una significativa obra que lo ubica entre los “raros” de la tradición literaria uruguaya.

Quizá más que cualquier propuesta de lectura, una que remita al mundo narrativo de Juan Introini (1948-2013) será insuficiente y provisoria, puesto que es una selva casi inexplorada, densa y virgen. Más allá de algunos trabajos críticos (Jorge Olivera, 2010; Óscar Brando, 2014; Juan Carlos Albarado, 2014), reseñas de sus libros y un seminario de Literatura Uruguaya dictado durante 2014 a cargo del profesor Hebert Benítez Pezzolano que lo incluyó entre los autores estudiados, la obra de Introini continuará siendo productiva y compleja.

El autor editó cinco libros de ficción, todos suficientemente diferentes entre sí pero, a la vez, con características narrativas en común. Se expondrán, a lo largo de este artículo, algunos elementos generales de su obra y particularidades de cada uno de sus libros: El intruso (1995), La llave de plata y otros cuentos (1995), La tumba (2002), Enmascarado (2007) y El canto de los alacranes (2013).

Juan Introini fue profesor egresado del Instituto de Profesores Artigas y licenciado en Letras por la FHCE, donde ejerció como docente de Lengua y Literatura Latinas y fue director del Departamento de Filología Clásica, además de investigador fundamental en su área en relación con la literatura uruguaya del siglo XIX. Se dio a conocer tardíamente como escritor de ficción con El intruso. Este primer libro de cuentos podría tener ciertos rasgos de inmadurez. Esto no debe entenderse en sentido peyorativo, sino que refiere, en relación con los textos posteriores, a un cambio en el estilo de escritura. En éste ya perfila un distanciamiento del realismo e introduce elementos, siempre complejos de catalogar y discutibles, que pueden considerarse dentro de las categorías de fantástico, raro, extraño o insólito.

La madurez o el cambio de estilo puede observarse ya en su segundo trabajo, La llave de plata y otros cuentos, en el que se advierte un enfoque diferente en el modo de escritura. Es posible pensar que la temática de lo fantástico clásico (vampiros, un coleccionista de paraguas, un libro como narrador) se encuentra más presente en su primer libro que en los posteriores, ya que éstos pueden relacionarse con lo fantástico a partir del trabajo de la sintaxis (ambigüedades, acciones sin motivos explícitos, saltos narrativos); o sea, a un modo de escritura.

Su tercer y cuarto libro pueden verse en conjunto, puesto que La tumba y Enmascarado incorporan los mitos nacionales y la tradición literaria como tema. La novela La tumba se centra en la figura de Francisco Acuña de Figueroa y el libro de cuentos Enmascarado lleva por título el del cuento que abarca casi la mitad de la obra y que recrea los últimos días de José Enrique Rodó en Europa. Ambos buscan desenmascarar estos dos mitos literarios nacionales.

La novela El canto de los alacranes fue publicada de forma póstuma. Quizá podría ser el libro que más se distinga de los anteriores. Es posible que el lector se incline a dar a los hechos relatados una explicación maravillosa antes que extraña o fantástica, dado que podría entenderse que en uno de los escenarios narrativos se suceden hechos sobrenaturales. Hay una mayor presencia de palabras, giros o expresiones coloquiales, a causa, principalmente, del cambio de narradores a lo largo de los capítulos, hecho que repercute en el lenguaje que cada uno de ellos utiliza.

No toda la obra de Introini podría catalogarse de fantástica o de extraña, en el sentido de plantear un distanciamiento de las categorías consideradas como realistas, ya que algunos relatos, aunque pocos de ellos, podrían clasificarse dentro de estas últimas. Pero, en general, su obra debe verse dentro de un marco realista y cotidiano que constantemente muestra sus contradicciones y su insuficiencia como forma de explicar la “realidad”. Algunos ejemplos que ilustran esto son la presencia de lo onírico, de personajes en estado de trance, la existencia de organizaciones secretas, manifestaciones de muertos, posibles trastornos psiquiátricos, pero todo sin una explicación exacta que pueda darle al lector una solución concreta a los acontecimientos.

En sus relatos, generalmente, se presentan hechos raros o insólitos que afectan a los protagonistas. Los personajes son arrastrados por fuerzas extrañas que les impiden mantener el control sobre las situaciones en las que se ven involucrados.

Los personajes, siempre solitarios, muestran continuamente cierta imposibilidad de relacionamiento interpersonal, ya que difícilmente se comunican de forma abierta con los demás. Los protagonistas parecen impedidos de lograr lo que pretenden y muchas veces ni siquiera buscan algo, sino que son abordados por los hechos extraños que afectan y transforman sus vidas.

En las descripciones de los individuos hay una presencia constante de sinécdoques en lugar de seres completos. El predominio de estas partes por el todo está centrado, principalmente, en sus ojos, manos y cabello. A estos personajes fragmentados siempre les rondan las ideas de asco, hastío y rutina a las que se encuentran sometidos y que los hacen pasivos. De ahí que mantengan el deseo de evasión del mundo que los rodea, como en el hecho de que Rodó, al llegar a Europa, se quite la máscara de lo que era en Montevideo (en Enmascarado); la expresión del protagonista de “La llave de plata”: “¡Qué asco todo!” (de La llave...) o los personajes de “Matinée”, de El intruso, cuando asisten al cine: “Nos dejamos arrebatar completamente por la astucia de Drácula”.

En torno a lo fragmentario

En la narrativa de Introini se plantea la noción de que, al igual que el individuo, tampoco su fracción podría tener control frente a las situaciones que se le presentan. Las fragmentaciones muestran, a su vez, la imposibilidad de describir a los sujetos u objetos como un todo. Relacionado con esta idea, pero en su sentido inverso, o sea, no en lugar de dividir sino de ampliar, surgen continuidades entre lo humano, lo animal, lo vegetal y las cosas. En este sentido, hay una recurrente presencia de animalizaciones, como de otros elementos relacionados: la veneración de un árbol o de un objeto o artículos que aún mantienen las propiedades de lo que fueron construidos. De igual modo, se describen animales embalsamados que, en tanto objetos, parecen mantener la vitalidad perdida; de la misma forma, también puede verse el deseo del protagonista del cuento “Naturaleza muerta” (de La llave...) por ser embalsamado. La narrativa de Introini plantea la posible interconexión de todo el universo, pero en lugar de hacerla concreta, tangible o explicable, se vuelve algo confuso, caótico y sin posibilidad de ser abordado.

Los mejores libros de literatura infantil

«No quedan luces... no leo» es el último verso de un poema en el que Miguel Hernández escribe que lee durante todo el día, hasta que la noche ya no le deja ver. La poesía, a veces olvidada, tiene un fuerte poder de conexión con los primeros lectores

Algunos libreros dicen que el gusto por leer comienza en la cuna, cuando se escuchan las nanas. Puede tener sentido, porque al niño que es mecido en la cuna, ea ea ea, ea ea ea, lo que le duerme es la musicalidad del lenguaje, su cadencia, su entonación, la repetición. Tan sutil es nuestro primer contacto con las palabras y tan sutiles son los primeros placeres. También se dice que la poesía es un género «difícil» y que hay que inculcarlo desde muy pronto. Pero, en las mesas de novedades de literatura infantil y juvenil, se le arrincona con frecuencia.

La poesía es género a veces injustamente olvidado, porque cualquiera que haya tenido la experiencia de leerle a un niño una poesía habrá comprobado con sorpresa que conecta con los versos con una facilidad asombrosa. Se ríe incluso cuando no comprende del todo. En El cuento de nunca acabar, un libro que nada tiene que ver con la poesía infantil, pero que considero esencial, Carmen Martín Gaite escribe que los niños hay que leerles sin prisas, olvidando todos los quehaceres que vengan después, creando la ilusión de que el tiempo se ha detenido y que, ahora sí, podemos adentrarnos en el mundo que se abre con el libro. Es un buen consejo, también para leer poesía.

Hay muchos títulos de poesía escrita específicamente para niños, o seleccionada para ellos, pero querría rescatar para estas páginas unos pocos buenos ejemplos, ya que es tan difícil seleccionar entre la cantidad ingente y ruidosa de libros que llegan a las librerías. Por ejemplo, Abezoo (SM), que ya se parece a un clásico con el que varias generaciones han aprendido a leer. Carlos Reviejo escribe un poema sobre un animal con cada letra del abecedario (incluidas las viejas y entrañables ch y ll). La «j» es la jirafa, y a la jirafa le duelen las muelas en el poema:

«Tuvo la jirafa / un dolor de muelas / y vino a curarla, con una escalera, / el viejo dentista / que hay en la pradera. / Peldaño a peldaño, / fue hasta la cabeza. / – Abra usted la boca / todo lo que pueda. / Y con mucho arte / y un licor de hierbas, / curó a la jirafa / su dolor de muelas.»

«Quiero un bote de silencio»

Otro título es Violín o también Zapato (Kalandraka), de Antonio Rubio (que fue maestro durante cuarenta años) y Óscar Villán, que son unos libros muy pequeños de tapas duras y dibujos simplísimos, donde se repiten unas pocas palabras. Simplemente. Ni siquiera hay una historia, nada, pero se respeta aquella cadencia del lenguaje, y se conecta con el aprendizaje: indentificación de texto e imágenes, lectura visual: «Zapato / zapato / zapato marrón / zapato / zapato / zapato y tacón».

También para los más pequeños, hay un libro simple que puede pasar inadvertido, pero que desprende una placidez sencilla y tiene ternura en el texto y en las imágenes, un aspecto que no es tan frecuente en la literatura infantil actual. Se trata de Al corro de las palabras(Anaya), de Antonia Rodenas, que juega con imágenes cotidianas, y con las estaciones del año.

La Feria del Libro de Cuba abre dedicada a la India y con la presencia de 35 países

La Habana (EFE).- La Feria Internacional del Libro de Cuba 2015, el mayor evento cultural que se desarrolla en la isla, abrió este jueves en La Habana dedicada a la India, y con la participación de autores, artistas y expositores de 35 países.

La edición 24 de la Feria abrirá sus puertas este viernes al público y hasta el próximo día 22 en su habitual espacio de la fortaleza colonial San Carlos de la Cabaña, donde está prevista la visita de miles de personas interesadas en adquirir sus ofertas.

La presidenta del Instituto Cubano del Libro y del comité organizador del evento, Zuleica Román, dijo en el acto de apertura que esta vez la producción editorial de la isla ofrecerá 2 millares de títulos, más de 850 novedades literarias y una cifra superior a los 5 millones de ejemplares.

También resaltó que esta Feria reconoce los méritos intelectuales y pedagógicos de la historiadora y ensayista Olga Portuondo, y al virtuoso musicólogo y saxofonista Leonardo Acosta, cuya obra es considerada un referente importante para los estudiosos de la cultura de la isla.

La intelectual cubana señaló que la Feria reafirma la voluntad de mantener un diálogo intercultural y recibe por primera vez a un país asiático, la India, en calidad de “invitado de honor”.

El primer vicepresidente de la isla Miguel Díaz-Canel, escritores, personalidades de la cultura, y representantes de instituciones de la isla asistieron al acto inaugural.

Desde la India viajó una delegación encabezada por el secretario de Estado para la Cultura Ravindra Singh, quien consideró que invitaciones como estas contribuyen a “renovar y fortalecer” las relaciones bilaterales entre los dos países.

"Escribir el capítulo de un libro es más difícil que hacer una noticia para televisión"

El periodista Carlos del Amor publica su segundo libro 'Un año sin verano' (Espasa)


Un año sin verano' (Espasa) es la primera novela del periodista Carlos del Amor y su segundo libro tras 'La vida a veces'. Del Amor compone un relato plagado de historias en torno a una casa y sus habitantes, héroes cotidianos cuya existencia se debate entre el amor, la muerte.. y la curiosidad del personaje narrador, un periodista cultural en televisión -¿les suena?- que se enfrenta al verano más extraño de su vida. Un verano que, en realidad, no es tal.

Diario de un noctámbulo

Francisco Umbral

Francisco Umbral (1935-2007) alcanzó la excelencia literaria como uno de los mejores prosistas españoles del siglo XX, en grado sumo en dos modalidades: en sus colaboraciones periodísticas como articulista, cronista y columnista, y como cultivador de un tipo de novela que, frente a la tradición dominante en la literatura española, basada en el poderío de la imaginación en el relato de grandes historias y que va de Cervantes a Torrente Ballester, tiene su prosapia en la línea que llega de Quevedo hasta Cela, pasando por Valle-Inclán, Azorín o Gabriel Miró, y que tiene sus mejores hallazgos en los primores del estilo. Las dos vertientes literarias de Umbral aparecen ya en este libro de prosas inaugurales con textos leídos en la emisora de radio La Voz de León entre 1958 y 1961. Son textos inéditos que ahora ven la luz en pulcra edición de Isabel Martínez Moreno, caracterizada por el rigor y la sencillez tanto en el cuidado del texto como en la utilidad de sus notas a pie de página y de los índices, y con prólogo de Luis Mateo Díez, que nos anticipa las mejores cualidades del libro en la voz de un Umbral veinteañero que “dejaba volar una imaginación lírica que presagiaba tantas variaciones en su posterior destino de periodista y narrador” (p. 10). 


Los textos, siempre breves, se agrupan en tres partes bien diferenciadas, aunque con elementos comunes como su emisión nocturna en la radio leonesa, su carácter de crónica cultural de la vida diaria en aquella ciudad de provincias en la posguerra española y la inteligencia, sensibilidad, buen gusto y vasta cultura del joven que maneja con habilidad, también con nostalgia y melancolía, sus conocimientos de literatura, artes plásticas, música, cine, teatro, historia y folclore. Al fondo está León, con su ambiente provinciano en tiempos de grisalla intelectual y también con sus glorias culturales que la mirada perspicaz y europeísta del joven noctámbulo destinado a ser escritor sabe destacar en los impulsores de la revista España, Crémer y Nora, y en Gamoneda o en Antonio Pereira, entre otros. 

La primera parte, Buenas noches (1958), contiene textos de “Francisco, saludador nocturno y desvelado”, que, apoyado en una igualación posopéyica universal, se comunica en monodiálogo con momentos temporales, sentimientos, lugares, profesiones, seres vivos, escritores, figuras del cine y otros mudos destinatarios desde una actitud lírica, personal e intimista que pretende acercarse a la comprensión del mundo, la naturaleza y sus gentes. En estos textos nacidos de una rica subjetividad, llenos de belleza, ternura y poesía, asoman por doquier las cualidades del cultivador de la novela lírica que llegaría a la cumbre enMortal y rosa (1975). En la segunda parte, El piano del pobre (1959), se agrupan textos relacionados con la actualidad en diferentes campos, recreada por el joven organillero nocturno que habla de lo que sucede en el ruedo ibérico, desde los toros hasta la pamela o las medias de las mujeres, atendiendo preferiblemente a temas y motivos de naturaleza literaria, cinematógráfica, teatral o musical. Aquí es donde aflora el más genuino estilo del Umbral periodista, que ya posee una mirada singular en su interpretación de maestros admirados y homenajeados, como Juan Ramón, Baudelaire, D'Ors, Quevedo o Camus, y en su visión personal de la belleza única de Sofía Loren frente a la perfecta “belleza de bazar” (p. 178) de Liz Taylor. 

La tercera parte, El tiempo y su estribillo (1960-1961), incluye textos que se ocupan de León y su provincia, en los cuales brilla la mirada crítica del periodista y escritor atento a lo que pasa en la historia mínima y humana de la ciudad, desde su “españolismo panderetero”, acrecentado por el aislamiento provinciano, hasta la conciencia social que destaca la realidad del hambre, pasando por la vida cultural que se beneficia de la conferencia de un intelectual (J. Marías), el recital de un poeta (Hierro), la representación teatral de una comedia de Mihura y cualquier otro acontecimiento cultural digno de mención y comentario en tiempo y lugar donde no hay “gracia ni estilo para otra cosa que no sean pequeños problemas municipales” (p. 224). Bienvenida sea, pues, esta esmerada recopilación de excelentes textos juveniles de quien apunta ya en ellos cualidades que lo llevarán a convertirse en uno de los mejores escritores españoles del siglo XX 

Editorial Planeta. Barcelona, 2015. 304 pp.

Suspenden la presentación del libro 'Víctimas de la lactancia materna' ante las 9.000 firmas en contra

José María González Cano presentaba el libro este jueves.
Cano dice que ha recibido 'presiones' de organizaciones prolactancia y grupos de madres. En el libro explica que en países desarrollados el destete se produce a los 4 meses. Afirma que hospitalizan a niños por culpa de 'la lactancia materna mal controlada'

Pablo d'Ors: "El que trata al lector como un imbécil es un imbécil"


El sacerdote y escritor Pablo d’Ors (Madrid, 1963) es autor de éxito gracias a la Biografía del silencio (Siruela), una pequeña bomba sobre la necesidad del silencio que ha llegado a vender cerca de 300.000 ejemplares en las estériles librerías españolas. Ahora publica en Galaxia Gutenberg Contra la juventud, una novela sobre el desencanto de los ideales. Es un escritor a favor de la vida interior y en contra de la frivolidad, ya sea ensayo o ficción. Con Kafka muy presente en la Praga que visita el protagonista, cuela ideas envueltas en atmósfera, ideas en las imágenes.  

P. Escribir contra el ruido y contra la frivolidad. ¿Es una propuesta literaria de resistencia?

R. Puede ser. Pero no entiendo la novela como un acto de denuncia. A lo mejor puede serlo indirectamente. La novela es un acto de fidelidad a uno mismo. Si tú eres fiel a lo más radical de ti mismo irás en contra de lo políticamente correcto, lo establecido socialmente. La gente genuina y auténtica son pocos. Llegar a lo genuino y tener la valentía para afrontar el riesgo de la diferencia no es fácil.

P. Entonces, ¿qué es la novela política para Pablo d’Ors?

R. No entiendo la novela histórica, porque la historia se encarga de contar las peripecias de los protagonistas, de la gente que ha pasado a la historia porque ha tenido una relevancia especial. Sin embargo, la novela no cuenta la historia de los protagonistas, sino de la gente anónima. Esa es la misión de la novela: no contar lo que ya se sabe por la historia, sino lo que no se puede saber por ella.

P. ¿Todos los personajes novelescos tienen que ser personajes pequeños?

R. Sí, este es el verdadero desafío de la novela y por eso un escritor debe estar atento a lo pequeño. La novela debe ser una epopeya de la nimiedad. De lo grande ya se encargan otros. La poesía de lo prosaico, lo sublime de lo ridículo, esto es la tarea del escritor.

P. ¿Y la novela política?

R. Si la novela política se hace desde esta óptica yo la entiendo, pero si se hace desde una perspectiva ideológica no solamente no la entiendo, sino que la condeno. La novela que se convierta en propaganda ideológica se pervierte. Un escritor no puede escribir para defender una idea, porque entonces es un ideólogo no un artista.

P. ¿Por qué escribir novela?

R. Escribo novela porque es el género democrático por excelencia. El ensayo es necesariamente unívoco, es decir, el autor se identifica con lo que dice. Pero el novelista no se identifica con lo que dicen sus personajes y pone muchos personajes y cada uno tiene su punto de vista. Esa pluralidad es lo que hace que la novela sea el género de la modernidad porque da cobijo a todos. Eso es lo que hace de la novela el género por excelencia del humor, porque al haber tantas posiciones distintas ante la vida se muestra la ambigüedad moral de cada posición y esa distancia permite la ironía.

P. Desde la industria se ha entendido que para llegar a un número mayor de no lectores hay que frivolizar. La prueba es el calentón de ‘50 sombras de Grey’. Pero, ¿es necesario tratar al lector como un imbécil?

R. El que trata al lector como un imbécil es un imbécil. En definitiva, la relación que tenemos con los otros es puro espejo de la que tenemos con nosotros mismos. No puedes decir que amas a otra persona si no te amas a ti mismo. No puedes confiar en los demás, si no confías en ti mismo. Los escritores que frivolizan y que escriben para complacer están pervirtiendo el acto literario. Porque lo convierten en una estrategia. En la medida en que hay estrategia no hay comunicación profunda. Para que funcione el arte, como para que funcione el amor, la vida, tiene que haber gratuidad y libertad. Tú no escribes para algo, sino que escribes porque sí. Generará ese milagro del libro que une a dos espíritus, el lector y el autor.

P. ¿Qué tiene de malo la juventud para querer acabar con ella?

R. La novela trata de desmitificar la juventud porque siempre se exalta como la etapa por excelencia de la vida. Pero creo que la etapa por excelencia de la vida, al menos en mi experiencia, es la vida adulta, la madurez. No cometemos tantos errores como en la juventud. Cuando echamos la vista atrás, a los años juveniles, podemos tener tres actitudes: la nostalgia por lo que hemos vivido, el alivio porque ya lo hemos pasado y el agradecimiento por lo que se ha vivido.

P. ¿Cómo llega uno a madurar?

R. Uno llega a la madurez con el desencanto de tus ideales. Es una sociedad adolescente porque no sabemos decir “tú”. Sólo sabemos decir “yo”. Ese es el problema de este personaje, que descubre que su drama –no poder escribir- es insignificante, que ha vivido encerrado en un micromundo y esa asfixia le hace infeliz. La vida es mucho más grande que tu propio problemita.

"Kafka es el escritor espiritual por excelencia. Vive la literatura como religión"


P. ¿Por eso enfrenta a su protagonista a una crisis de identidad?

R. La experiencia básica de la identidad es salir del círculo de confort para enfrentarte a la búsqueda de la identidad. El tema de la novela es la épica del individuo, la formación de la identidad. Esto se hace a través de la búsqueda de la unidad, porque el problema fundamental es la fractura: estamos separados de nosotros mismos y del otro. Toda novela es un canto a la fractura que existe en nosotros y a la nostalgia de unidad. Sobre esto va este libro.

P. ¿Qué tipo de fractura?

R. La fractura del escritor que quiere escribir y no escribe, la del trabajador que quiere trabajar y no puede trabajar. Cuando experimentamos la imposibilidad y la fractura es cuando somos más fecundos. Es en el conflicto cuando generamos búsquedas nuevas para salir de las sombras y buscar la luz.

P. ¿La luz?

R. Es un tema que me interesa mucho, porque quiero que mis libros sean luminosos. Para hablar de la luz hay que hablar de las sombras. Para llegar a la vía iluminativa hay que atravesar la purgativa. Este libro habla de las sombras, de las dificultades y problemas que hay que atravesar en la vida. Biografía del silencio (Siruela) es más luminoso. El 99% de los escritores son escritores de la sombra.


P. ¿Por qué no hay “escritores de la luz”?

R. Ser compasivo es mucho más difícil y meritorio que ser implacable, porque el implacable tiene actitud de ataque. Y el compasivo tiene actitud de redención y salvar la vida. Hemos identificado la literatura con entrar en el corazón de las tinieblas o pasar una temporada en el infierno. Escribir de la luz sin hablar de las sombras es una cosa cursi. Drama y vida hermosa al tiempo. Hay bofetada, pero también hay caricia. Sin embargo, los escritores se dedican a dar bofetadas. Yo soy un escritor compasivo. Ahí me distancio de mis maestros Kundera y Kafka, que son despiadados. Muy pocos escritores son luminosos, que realmente alimentan el alma, que dan una esperanza con fundamento.

P. ¿Esa es una de las funciones de la literatura, dar esperanza?



R. No, alimentar el alma. La literatura no es algo mental. Amor, espiritualidad (religión) y arte son actividades cuya función es alimentar el espíritu. La del creador no es una actividad mental en exclusiva, es profundamente espiritual. No se escribe sólo con la cabeza, sino que se escribe con el ser, con sus entrañas, con lo que uno es. Yo no tengo una idea y la escribo, sino que escribo y me encuentro con las ideas. Es decir, que la mano es más inteligente que la cabeza. Es una actividad profundamente manual y corporal, y por eso es espiritual.

P. Parece contradictorio.

R. Lo contradictorio es la división que hemos hecho entre cuerpo y mente, entre erotismo y misticismo, entre los instintos y los ideales. La novela tiene que vérselas con esa fractura. Ese el problema del ser humano. Cómo hablar de la carne sin negar el espíritu. Sólo se puede ser espiritual siendo carnal.

"Los escritores se dedican a dar bofetadas. Yo soy un escritor compasivo"


P. ¿Dónde encontramos esa espiritualidad en escritores como Bukowski?

R. Son escritores profundamente descarnados. Son una exaltación de la sombra. También podríamos hablar del mito de la madre, que es la exaltación de la unidad, y del mito del padre, la exaltación de la fractura. Son dos vetas para encasillar a los escritores. Hay otros escritores que tratan de huir de estas como Umberto Eco, el escritor al que ya no le interesa los temas de fondo. No le interesa la cuestión que nos aflige como seres humanos. Yo soy más clásico, para mí la novela trabaja con material biográfico y la imaginación.

P. ¿Por qué hay tanto complejo con la autoficción?

R. La escritora que habla permanente de sí misma es Teresa de Ávila, desde Las fundaciones hasta El libro de la vida, todo es ella misma. Y sin embargo no hay literatura más universal: cuanto más personal eres, más universal puedes ser. Este es el secreto del arte, llegar a ser auténticamente personal y sincero. Esto es lo que es difícil de escribir. Lo difícil no es escribir, lo difícil es tener una vida interior.


P. ¿Lo encuentra en sus contemporáneos?

R. Mucha de la llamada literatura contemporánea tiene calidad técnica, pero no es auténticamente personal porque no hay vida interior. Porque no hay experiencia de éxodo, de salir de uno mismo, de ir a otro lugar no necesariamente geográfico. Desde luego, no hay experiencia de silencio. Identifico la vida interior con el silencio. La palabra que comunica, que entra en el otro, es aquella que nace de un silencio y aboca a otro.

P. ¿La novela es un homenaje a Kafka?

R. Kafka me interesa porque es, en mi opinión, el escritor espiritual por excelencia. Vive la literatura como religión, porque como escritor te ofreces en sacrificio e identificas la vida interior con la escritura. La vida interior es la fuente de la escritura.

P. ¿Es un escritor de la fractura o de la unidad?


R. Kafka es un escritor de la fractura pero con nostalgia de la unidad. Él se mete en la fractura de una manera infinitamente más interesante que Bukowski porque es demasiado evidente y directo y aleccionador, en el fondo es un moralista. Kafka deja un territorio de inspiración y perplejidad. El arte no puede dar lecciones. No poder domesticar la realidad es lo que le pasa al ser humano y es lo que tenemos que contar los escritores. 

Peio H. Riaño
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