Edward Rutherfurd, Premio de Honor de Novela Histórica 'Ciudad de Zaragoza'

  • Es el autor de novelas de éxito como la trilogía de ciudades 'Londres', 'Nueva York' y 'París'

Edward Rutherfurd, seudónimo del escritor inglés Francis Edward Wintle, recibirá este año el Premio de Honor del Premio Internacional de Novela Histórica "Ciudad de Zaragoza", según ha dado a conocer esta mañana el Ayuntamiento de la capital aragonesa. El galardón se entregará el 28 de mayo en el transcurso de una gala literaria.
El citado escritor ha publicado novelas de gran éxito como 'Sarum', 'Rusos', 'Rebeldes de Irlanda', o la trilogía de ciudades, 'Londres', 'Nueva York' y 'París'. Ha sido traducido a más de veinte lenguas y en España ha sido publicado por Roca Editorial.
Edward Rutherfurd se diplomó en historia y literatura en la Universidad de Cambridge (Reino Unido) y en la Universidad de Stanford (California, Estados Unidos). Desde principios de los 90 vive en Dublín (Irlanda) con sus dos hijos.
Su serie de novelas históricas ofrece una visión de toda la historia de las ciudades más atractivas del mundo, entremezclando personajes ficticios con otros reales y convirtiendo la investigación minuciosa en el sello personal de sus libros.

Presentación novela histórica: “GAUDÍ, la forja de un genio”

El pasado día 20 de marzo, tubo lugar la presentación de la novela histórica, titulada: GAUDÍ, LA FORJA DE UN GENIO, en la Casa de León en Madrid. Autor: José María Fernández Chimeno.
Se realizó una breve introducción y presentación por José María Hidalgo miembro de la Junta Directiva y, acto seguido, la Licenciada en Farmacia, Doctora Meritum cum Laude (Universidad Complutense de Madrid) y poetisa, Margarita Arroyo, nos hizo una disección y nos contó los pormenores de esta sugerente novela de época.
Esta novela fue presentada anteriormente por el autor leonés, el pasado seis de febrero en la bimilenaria ciudad de Astorga, de donde es oriundo, y en tan entrañable acto fue asistido por la alcaldesa Dña. Victorina y el escritor, poeta y catedrático D. Andrés Martínez Oria.
El libro consta de una parte literaria que consiste en cinco relatos breves (uno por cada año en los que Gaudí estuvo en tierras leones: desde finales de 1888 a 1893), donde se describe las vivencias y vicisitudes de un atribulado arquitecto catalán, mientras dirigía las obras del Palacio Episcopal de Astorga y la Casa de Botines de León.

Biografía de Alfred de Vigny


Alfred Victor de Vigny (Loches, 27 de marzo de 1797 +de París, 17 de septiembre de 1863) fue un poeta, dramaturgo, y novelista francés.

Escritor francés, nacido en la localidad de Loches, Turenne y fallecido en París. Proveniente de una noble familia, inició la carrera militar. Fue amigo de Víctor Hugo, y perteneció a su cenáculo romántico. Contrajo matrimonio con Lydia Bunbury en 1825 en Pau. Cinco años más tarde dejó el ejército para trasladarse a París, tras los acontecimientos políticos sufridos en Francia. Se distanció de las ideas de Hugo para aproximarse a la doctrina de Saint-Simon y al cristianismo de Lamennais; llegó a simpatizar con las ideas republicanas. Acogió con gran entusiasmo la revolución de 1848, y se presentó a las elecciones como diputado, en la región de Charente, en 1853. Desilusionado de la política, se retiró a Maine-Giraud y allí pasó los últimos diez años de su vida, dedicado al cuidado de su esposa enferma.

Obra poética.

Tal día como hoy 26 de marzo de 1914 nacía Roque Esteban Scarpa (Chile)

"Un gran desordenado que conquistaba en la escritura la armonía de un ser capaz de simultáneos y enormes trabajos", Scarpa fue uno de los más importantes intelectuales de su época. Poeta, docente e investigador, dirigió además la Biblioteca Nacional y la DIBAM

"Inquieto, combativo, irónico, un gran desordenado que conquistaba en la escritura la contención y la armonía de un ser capaz de simultáneos y enormes trabajos", así describió Juan Antonio Massone la personalidad de Roque Esteban Scarpa, el escritor de Punta Arenas que nunca se desligó de su ciudad natal. Nació el 26 de marzo de 1914, de padre yugoslavo, Esteban Scarpa Covacevic y de madre corsa, la señora María Esperanza Straboni Steffani. Su infancia transcurrió en dicha región austral, donde realizó sus estudios básicos en los colegios Emma Bravo, colegio San José y el Liceo de Hombres.

Su interés por la literatura empezó a muy temprana edad. A los ocho años escribió su primer poema, "Laura". Los siguientes poemas fueron "Errante" y "Alma de poeta", los que fueron publicados en mayo de 1923 en el diario La Unión de Argentina. Respecto a esa publicación en el extranjero, años más tarde recordaría Scarpa: "Ahora me doy cuenta que mi fama empezó en forma internacional". Posteriormente, al igual que muchos jóvenes de su provincia, partió a Santiago con el objetivo de cursar sus estudios superiores. Su intención era inscribirse en la carrera de medicina para agradar a su padre, pero como tenía apenas 15 años de edad, sólo pudo ingresar a química y farmacia en la Universidad de Chile, carrera de la que nunca se tituló.
Su incorporación formal al mundo literario se produjo en 1931, cuando pasó a formar parte de la Academia Literaria de la Asociación Nacional de Estudiantes Católicos (ANEC), donde comenzó a escribir más disciplinadamente. Por esos años, conoció a los autores españoles que regirían todos sus estudios posteriores.
Más adelante, debido a su interés por la enseñanza, ingresó a estudiar pedagogía en la Universidad Católica. Años después, se integró al doctorado de literatura en la Universidad de Chile, graduándose en 1942. Empezó a ejercer su carrera como docente en colegios y posteriormente obtuvo cargos como profesor de literatura en la Universidad Católica y en la de Chile. Preocupado por la pedagogía en Chile se vinculó a proyectos de textos escolares y comenzó a realizar su gran legado de bibliotecas públicas.
Prosiguiendo con su obra poética, en 1942 publicó Mortal mantenimiento, el cual fue premiado por la Sociedad de Escritores de Chile. Pronto, empezó a leer en profundidad a Gabriela Mistral, convirtiéndose en uno de los más importantes estudiosos y compiladores de su obra. Otro escritor de su interés fue Thomas Mann, a quien le dedicó su libro Thomas Mann: una personalidad en una obra, recibiendo por éste el Premio de la revista Atenea de la Universidad de Concepción.
En su vida obtuvo importantes cargos en instituciones vinculadas a las letras, pero fue sin duda la dirección de la DIBAM lo que le permitió realizar inmensos aportes, como fue la creación de las secciones Referencias Críticas y el Archivo del Escritor, entre otras. Debido a su larga trayectoria y su profusa obra, en 1980 recibió el Premio Nacional de Literatura. Un año después, tras 20 de silencio poético, publicó El laberinto sin muros.
Scarpa también escribió en diarios y revistas, especialmente en La Tercera, donde presentaba en la columna "La verdad y sus sombras" su visión sobre la realidad nacional.
Roque Esteban Scarpa murió el 11 de enero de 1995 y sus restos fueron trasladados a la capilla del Campus Oriente de la Universidad Católica. Días antes de morir había expresado con tranquilidad: "Estoy muy contento. Todo está solucionado".

Poesía memorable





Biografía de Novalis

(Friedrich Leopold von Hardenberg; Oberwiederstedt, actual Alemania, 1772 - Weissenfels, id., 1801) Poeta alemán; tomó el nombre de Novalis de un antiguo título nobiliario de su aristocrática familia. Las concepciones estéticas de Novalis, cuya obra constituyó un canto a la integración mística de espíritu y naturaleza, influyeron notablemente en el desarrollo posterior del romanticismo europeo.
Nacido en el seno de una familia noble de Sajonia, recibió una educación pietista. Estudió derecho en Jena, donde asistió a los cursos de historia de Friedrich Schiller y conoció a Fichte, cuya filosofía idealista gravita sobre toda su obra. Tras su traslado a Leipzig en 1791 conoció a los hermanos August y Friedrich von Schlegel, y un año más tarde pasó a Wittenberg, donde ejerció la jurisprudencia.

El universo de Julio Verne regresa "para seguir soñando"

La exposición muestra mapas, poemas, maquetas y manuscritos, que dialogan con las pinturas contemporáneas de Eric Fontaineau.



Julio Verne (Nantes, 1828-1905), uno de los pocos escritores cuyo nombre se traduce en todas las lenguas, es considerado un "escritor de la humanidad" porque con sus libros ha enseñado "a vivir, a ver el mundo y a ver el más allá" a través de la fantasía y las ciencias.

¿Por qué los clásicos?

Literatura Clásica, clave para hacernos comprensible el mundo, la gente y sus conductas


Decía el maestro Ryszard Kapuściński que hay que saber lo que ya está escrito. "Si queremos algo nuestro, tenemos que empezar con lecturas".



¿Por qué los clasícos? Literatura en el colegio. Esta es la pregunta con la que titula su artículo del fin de semana en el Frankfurter Allgemeine Zeitung, su director de Ciencia, Tilman Spreckelsen (Warum Klassiker?, FAZ, Familie, Samstag, 21 März 2015).


En Alemania, y en otros países occidentales como Reino Unido, Francia y España, la Enseñanza Secundaria se plantea al dilema de o hacer atractivo un rebajamiento del lenguaje original de la literatura clásica para que pueda ser digerible por una masa popular de jóvenes, o preservar ese depósito –verdadero acervo cultural – sin concesiones a la vulgaridad a costa de apartar para siempre de su conocimiento a los que están llamados a ser hacedores del futuro.



Como acertadamente arguye Tilman Spreckelsen, hoy en día resultan incomprensibles muchos términos de obras clásicas e incluso su propia sintaxis, de modo que se hace necesario un adaptación del texto para que no aumente la distancia entre el autor y el destinatario que, hablando de un clásico, deber ser en principio un sujeto universal en tiempo y espacio.



Pero también es cierto que cabe demandar un poco de exigencia al estudiante para que acabe finalmente de disfrutar – sacar todo el fruto – al libro que se le propone. Sin ese intento no es fácil que haya progreso en la sociedad ya que como escribió Miguel de Unamuno, “no es obligación del escritor ponerse al alcance del público, sino obligación del público ponerse al alcance del escritor”.



Sin embargo, para llegar a tener ese excelso público, las ediciones comentadas y adaptadas de tesoros clásicos son un apoyo de maestros y alumnos en el desarrollo de una mentalidad crítica.




La Cartuja de Parma

Acabo de concluir la lectura de “La Cartuja de Parma”, de Stendhal (Alianza Editorial, bolsillo, 570 páginas).
A los diecisiete añosdeslumbrado por la figura de Napoleón, el joven Fabrizio del Dongo, hijo segundo de un reaccionario aristócrata de Milánparte con intención de reunirse al ejército con el que el emperador va a disputar su batalla final. La mala suerte hace que sea confundido con un espía y sólo pueda ver la batalla de Waterloo a lo lejos.

La tía de Fabrizio, la fascinante Gina, duquesa de Sanseverino, y su amante, el primer ministro del ducado, Conde Mosca, urden un plan para promocionar la carrera del adorado sobrino en la corte de ParmaA toda costa deciden quitarle la idea de hacerse militar y le convencen para que se haga cura, aunque su vida no tenga tantas aventurasGina es objeto de las proposiciones del detestable príncipe Ranuccio-Ernesto IV, al que se ha jurado rechazar con todas sus fuerzas.

Fabrizio, que tiene en mente a la adolescente hija de uno de los rivales políticos de su tía, Clelia Conti, se hace amante de una actriz cuyo novio le ataca con un arma de manera que él se ve obligado a defenderse y le mata y huye de Parma con el pasaporte del muerto. Pasa un tiempo en Bolonia y allí, su relación con otra actriz provoca un nuevo duelo.

En la corte de Parma, los enemigos políticos de su tía (en especial, una tal marquesa de Raversi) consiguen convencer al príncipe de que la muerte del novio de la actriz ha sido un asesinato premeditado y le condena a muerteEn una seria discusión con él en la que amenaza con marcharse a otro lugar de Italia, la marquesa Sanseverina consigue que la condena quede reducida a prisión y que la marquesa Raversi sea desterrada. Ésta, de acuerdo con otros de su facción, tiende una trampa a Fabrizio y consigue que sea encarcelado en la torre de Farnesio, que custodia el padre de su amada, el general Fabio Conti.

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Fritz Raddatz: “Mi libreta de teléfonos está llena de muertos”

"La palabra padre pervive en mí entre comillas. Después de su muerte, mi madrastra me confesó que él no había sido mi verdadero padre", dice el crítico alemán.

Ciudad de México.- La figura más horrible de sus diarios es su padre, un capitán del ejército alemán que sirvió al emperador Guillermo II durante la República de Weimar.

La palabra padre pervive en mí entre comillas. Después de su muerte, mi madrastra me confesó que él no había sido mi verdadero padre.

¿Sabía ella quién era su padre biológico?
Sí. Pero de él no quiero hablar porque fue una persona totalmente desconocida.

Martín Casariego.- Novela juvenil, pero no joven

La nueva novela de Martín Casariego (Madrid, 1962)  insiste en uno de sus territorios predilectos: el tránsito de la adolescencia a la juventud, tiempo en que se forman nudos en nuestra personalidad que pasamos el resto de la vida desatando. Pero El juego sigue sin mí evidencia que un tema universal requiere detalles singulares que el autor ha desatendido. Por citar tres ejemplos clásicos de novela de iniciación: la retorcida inmoralidad de El diablo en el cuerpo, la libido incestuosa de Agostino o el lirismo elegiaco de Fermina Márquez. En cambio, Casariego apunta a las claves más comunes del pensamiento adolescente: el amor, el fracaso, la violencia, el suicidio… Y esto nos lleva a pensar que puede ser otra su intención: la insistencia en valores positivos, las recomendaciones de libros y discos, en definitiva, el aire didáctico que impregna El juego sigue sin mí hacen de ésta una muy digna novela juvenil, pero una fallida novela sobre la juventud. El principal escollo es la contradicción entre las dos nostalgias en que se sostiene: la del narrador que rememora hoy, con 23 años, su adolescencia, y la de Casariego buceando en su propia formación, aunque esta sólo aparezca como motor oculto.

El crítico literario, entre la amistad y la enemistad

El otro día, a la salida de una presentación, una editora me contaba la siguiente anécdota: el día siguiente de la publicación de una demoledora crítica literaria en un conocido periódico y la subsiguiente sorpresa y decepción del autor, quien no se esperaba tan ácidos comentarios, el crítico y autor de la reseña llamaba por teléfono al autor disculpándose. El crítico aludía, como explicación de aquellos inflamados comentarios, haber tenido un día problemático, “un mal día” parece ser que dijo literalmente, y se justificó diciendo que había vertido injustamente su enfado, a modo de desahogo, en la crítica literaria. El autor, me cuentan, aceptó las disculpas, sin embargo no hubo rectificación pública alguna: el crítico no rectificó con un nuevo artículo, hacerlo habría mostrado que, como él mismo confesaba, muchas veces en los juicios literarios intervenían factores muy poco literarios. Con la publicación de esa crítica, el daño al autor y en concreto a la novela estaba hecho y, sobre todo, el engaño al público lector estaba servido: aquella crítica pasó por válida, nadie conoció la impostura que escondía, nadie supo que, en verdad, como el propio crítico confesaba en privado al autor, “esa no era su opinión, pero necesitaba desahogarse”.

critica 2En esta anécdota, los elementos que llevaron al crítico a considerar con tal dureza aquella novela eran personales, no había –la llamada de disculpas lo demuestra- rencillas de por medio, unas rencillas que son más bien habituales y que pasan desapercibidas para el lector que desconoce los entresijos –de filiación personal o económica- que intervienen en el juicio literario. Recuerdo, pues fui testigo de ello, como un ensayista llamó por teléfono a un crítico literario solicitándole que, adelantándose a sus colegas, escribiera una reseña del libro que estaba a punto de publicar. “Si no lo reseñas tú”, le dijo, “lo reseñará él”, cuyo nombre, como el de todos, omitiremos,“y será sin duda una reseña negativa, pues me hará pagar el comentario negativo que yo mismo hice de su libro hace un año”. Una llamada de teléfono al diario bastó para resolver el problema: el ensayista tuvo una crítica positiva escrita por aquel amigo que no dudó en hacerle un favor y el otro crítico, que supuestamente iba a aprovechar la ocasión para dar rienda suelta a su ira, perdió la oportunidad. ¿Merecía aquel ensayo una crítica negativa? ¿Fue merecida la crítica positiva o fue una manifestación de amistad? A estas preguntas nadie quiso contestar, en ese momento la honestidad intelectual pasó en un segundo plano, contaban más las rencillas y la amistad, la puñalada por la espalda y el favor a un amigo.

"La camarera de Bach" y los años previos a la Revolución Francesa

Antonio Gómez Rufo publica La camarera de Bach (Planeta), ambientada en la Viena del siglo XVIII y en el París previo a la Revolución Francesa, en la que narra la historia de una mujer corriente en la que el autor la convierte en heroína.
La novela narra la vide de la pequeña Madlene, que un día sale del orfanato de Leipzig, en el que ha vivido, para servir como ayuda de cámara del gran músicoJohann Sebastian Bach. La joven, tan adorable como curiosa y deseosa de aprender, se convierte en la luz que acompañará al genio en los últimos días de su vida, pero pronto conocerá la realidad de un mundo en el que no hay sitio para ella.
Con la tenacidad que solo dan la miseria y la perseverancia, Madlene logrará convertirse en un ejemplo de superación para las mujeres de una Europa en los albores de la Revolución francesa.
La camarera de Bach es el retrato inolvidable de una criada alemana que se transformó, sin saberlo, en la primera mujer de una nueva era. Aunque el escritor Gómez Rufo la considera una “víctima de su tiempo”.