El insulto más despreciable del lenguaje de Cervantes

Pocos apelativos hay tan ofensivos, y pocos individuos con peor catadura moral y humana que nuestros protagonistas


Generación tras generación una especie ha logrado perpetuarse con el paso del tiempo. Sorteando cualquier barrera moral plausible, los hombres sin oficio ni beneficio han forjado un frente común donde la marrullería y la tan recurrente picaresca son los principales ingredientes con los que aderezan sus menesteres diarios. Rufianes que en otra vida hubieran sido denostados, hoy se sitúan en las escalas más altas del planeta.
Pancracio Celdrán, en su libro «Inventario General de Insultos» define al rufián como un «hombre sin honor, despreciable y perverso; chulo de mancebía, alcahuete de prostíbulo, que vive de comerciar con las mujeres. Pocos insultos hay tan ofensivos, y pocos individuos con peor catadura moral y humana que éstos, en la tradición literaria española».

Gabriela Mistral, el doodle de Google rinde homenaje a la mítica Nobel hispana


Lucila Godoy Alcayaga (Chile), más conocida en todo el mundo como Gabriela Mistral, nació el 7 de abril de 1889. Google rinde su homenaje a la poeta chilena con uno de sus característicos doodles en el que figura un extracto de sus líneas más conocidas: "Dame la mano y danzaremos, dame la manos y e amarás".

Esencialmente educadora, diplomática, políticamente incorrecta y viajera empedernida, Mistral es la primera y hasta la fecha única mujer latinoamericana que ha recibido el Premio Nobel de Literatura. Fue en 1945 y marcó un hito. Seis años después, Chile le concedió el Premio Nacional de Literatura.

En su personalísima poesía, Gabriela Mistral expresa de un modo intenso el sentimiento del amor que la alza sobre el erotismo propio de otras poetisas de su época. 


Esto es lo que ha querido honrar Google en este día con una ilustración sobre fondo morado que se podrá ver durante todo este 7 de abril además de en su Chile natal y en España, en otros países como Perú, Argentina, México, Portugal, Italia, Grecia, Ucrania, Bulgaria, Islandia e incluso Corea del Sur.


Gabriela Mistral falleció en 1957 en Nueva York. Tenía sólo 67 años y toda su vida estuvo marcada por la tragedia y por la defensa de los derechos de la mujer y de los derechos humanos en general. Entre sus poemas más destacados figuran El ángel guardiánTodas íbamos a ser reinas o Piececitos de niño. También obras como Sonetos de la muerteLecturas para mujeres Desolación

Valle, al desnudo

Por increíble que pueda parecer Valle-Inclán, figura clave del modernismo español, puntal del más avanzado teatro experimental, dinamizador cultural de toda una época, no contaba hasta ahora con una biografía rigurosa.
Las aproximaciones a su vida que pergeñaron Melchor Fernández Almagro o Ramón Gómez de la Serna abundaban en una mitificación anec-dótica y pintoresca del escritor, sin ahondar en sus auténticos valores personales y litera-rios. 

Manuel Alberca, catedrático de Literatura Española en la Universidad de Málaga, ha conseguido con «La espada y la palabra. Vida de Valle-Inclán» la definitiva fijación, seria y ponderada, de la atrabiliaria existencia del autor de «Luces de bohemia». 

En las primeras palabras del libro se establece su objetivo: «La meta de esta biografía es clara y difícil de conseguir: trata de levantar un relato veraz que saque al escritor de ese limbo de irrealidad en que lo han confinado» .Y es que debido a un proceso de enmascaramiento de su personalidad, a cargo en buena parte del propio Valle-Inclán, se imponía una labor de desmentidos, aclaraciones y concreción de hechos probados que viniera a despojar su mixtificada silueta de bulos descabellados y absurdos infundios. Sin olvidar la idiosincrasia de un personaje colérico, aunque no rencoroso; de ideología tradicionalista y simpatías republicanas; de entrañables amistades y pertinaces malque-rencias; clásico y moderno; y en suma, como su ficticio alter-ego, el emblemático marqués de Bradomín, «feo, católico y sentimental» muy a su manera.

La pérdida de un brazo

Tal día como hoy 7 de abril de 1893 nacía Claudio Sánchez-Albornoz

Claudio Sánchez-Albornoz y Menduiña nació en Madrid el 7 de abril de 1893. Realizó sus estudios universitarios en Madrid y se licenció en Filosofía y Letras en 1913, con sobresaliente y premio extraordinario. Un año más tarde se doctoró con una tesis sobre instituciones medievales. A los veintidós años obtuvo el número uno en las oposiciones al Cuerpo Facultativo de Archivos, Bibliotecas y Museos, y a los veinticinco fue catedrático numerario de Historia de España en las universidades de Barcelona, Valencia, Valladolid y Madrid.
En la Universidad Central ejerció como catedrático desde 1920 hasta 1933, año en el que pidió la excedencia a causa de sus actividades políticas. En la universidad complementó la actividad docente con la investigación histórica en el Centro de Estudios Históricos, en cuyo seminario formó a numerosos discípulos, entre ellos medievalistas de gran renombre. En 1926 ingresó en la Academia de la Historia. Simultaneó la docencia y la investigación con el desempeño de varios cargos académicos relevantes: decano de la Facultad de Filosofía y Letras en 1931 y rector de la Universidad Central entre 1932 y 1934.

Tal día como hoy 7 de abril

1636 Nace Gregório de Matos, poeta brasileño1658 Muere Juan Eusebio Nieremberg y Otin, humanista, teólogo y escritor español.
 1668 Muere William Davenant, poeta y dramaturgo inglés
 1770 Nace William Wordsworth, poeta británico
 1850 Muere William Lisle Bowles, religioso, poeta y crítico literario inglés
 1875 Muere Georg Herwegh, poeta y revolucionario alemán
 1877 Muere Cecilia Bohl de Faber, "Fernán Caballero", escritora española
 1885 Nace Alberto Ureta, poeta mexicano
 1889 Nace Gabriela Mistral, poetisa chilena, premio Nobel de Literatura en 1945
 1890 Nace Victoria Ocampo, escritora argentina1893 Nace Claudio Sánchez Albornoz, historiador español.
 1894 Nace Gerald Brenan, escritor e hispanista británico
 1924 Nace Johannes Mario Simmel, literato austríaco1955 Nace Javier García Sánchez, periodista y escritor español.
 1977 Muere Jim Thompson, novelista y guionista estadounidense1977 Muere Marcel Jounhandeau, escritor francés
 1993 Muere Joaquín Calvo Sotelo, periodista y dramaturgo español
Fuentes: http://www.bibliofiloenmascarado.combibliotecagodella.com

El apocalipsis comenzó en el siglo V

Santiago Castellanos novela en ‘Barbarus’ el fin del imperio romano. Tras el éxito de ‘martyrium’ aparece la historia de la llegada de los godos a Roma y cómo se gestó el final de la época antigua


La conquista y el saqueo de Roma por parte de los godos fue un shock psicológico tan grande que solo se puede comparar con el 11-S: el sentimiento de vulnerabilidad por parte de una potencia que se ve atacada en su propio corazón», asegura el historiador y escritor Santiago Castellanos. Corrupción, evasión fiscal, choque de religiones, inmigrantes intentando saltar fronteras...¿el siglo XXI?. No, estamos en el año 410, en la caída del imperio romano, donde Castellanos ambienta Barbarus, una novela que nos descubre que ni los romanos eran tan romanos ni los godos tan godos. Considerado una autoridad en la época tardo romana, Santiago Castellanos (Logroño, 1971), profesor titular de Historia Antigua en la Universidad de León, sintetiza, a través de una historia personal de ficción, la vida de los niños godos Eldes y Dago, uno de los episodios más decisivos de la Historia de Occidente: la entrada de los godos y el inicio del fin del Imperio romano en Occidente.
Desde la destrucción del pueblo en el que viven los dos niños, en lo que hoy sería Ucrania, Eldes y Dago viajarán hasta el Danubio, la frontera norte del imperio romano, desde donde tras sufrir las consecuencias de la corrupción militar, llegarán al corazón del imperio, a Roma, donde transcurrirán sus vidas. Castellanos, cuya primera novela histórica Martyrium fue un éxito de ventas, decidió dar un enfoque completamente diferente a este período ya que «desde el lado de Roma es absolutamente mayoritario, tanto en las fuentes de documentación como en el de la literatura». Uno de los peligros de la novela histórica es la ausencia de rigor, indica el profesor pero, advierte también de que éste tiene el riesgo de producir «verdaderos ladrillos». Por eso en su obra ha apostado por lo literario basado en el rigor científico: «Puedes escribir una novela histórica pero nunca puedes ir en contra de la lógica de la Historia», señala.
«Por supuesto que la crisis de Roma no es idéntica a la actual, son dos períodos históricos diferentes, pero hay elementos concomitantes entre las dos y podemos aprender al realizar esa comparación», recalca Castellanos. «En el fin del imperio romano no hay un Lehman Brothers pero sí hay evasión fiscal, hay un choque de religiones, hay miles de inmigrantes que intentan cruzar el Danubio para llegar al Imperio, así como una clase media que fue la gran damnificada», recuerda. «Los impuestos les machacaban, porque la clase baja no tenía medios para pagarlos y los nobles habían encontrado sus Sicabs. En esa época no había cuentas en Suiza, pero había almacenes de oro, que eran las Sicab de los poderosos, su forma de evadir impuestos», agrega.