Isaac Rosa: "La novela camina hacia la irrelevancia social"

Isaac Rosa (Sevilla, 1974) habla con un acento impreciso, a medio camino entre la rotundidad de la capitalidad y la retranca sutil del siempre desfavorecido Sur. Vehemente y locuaz, habla sin ningún tipo de titubeos de su forma de ver la literatura. Una cuestión que le preocupa y que ha meditado pausadamente.

Rosa, cuya última novela La habitación oscura recibió el Premio Cálamo al Libro del Año, estará en  el Centro Bibliotecario Insular de Fuerteventura el jueves 14 de mayo, a las 20.00 horas, en el ciclo El escritor y tú. En el encuentro, estará acompañado de José Jurado, profesor de Literatura Española en la Universidad de Cádiz y experto en la novela contemporánea nacional.

Posiblemente, en el debate salga a relucir una de sus inquietudes. El estado actual de la novela. En su opinión, la crisis de la industria editorial es mucho menos preocupante que la crisis que sufre la literatura. «La novela en España está en crisis desde hace años. No es una crisis originada por la falta de ventas, ni de repercusión, ni difusión, ni de atención por parte de los lectores. Tiene que ver con la pérdida, por parte de la novela, del espacio que tenía antes en la sociedad. La novela va caminando hacia la irrelevancia social y política», asegura el escritor. De hecho, sostiene que la novela ha dado la espalda a una ciudadanía que en los últimos años se ha politizado y se ha organizado para crear nuevos proyectos. «En este nuevo ciclo político, social y cultural, la novela no está ni se la espera», se lamenta.

Sin embargo, las letras de Rosa sí que intentan acercarse a esta realidad. «Aunque suene muy ambicioso, pretendo abrir un debate o intervenir en él; explorar la capacidad de la literatura para la transformación social», sostiene el autor, quien aprovecha las posibilidades de la ficción para acercarse a ciertas cuestiones desde puntos de vista muy dispares.

Pedro Páramo, de Juan Rulfo

Aunque breve, la obra del escritor mexicano Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno, conocido como Juan Rulfo, marcó la literatura latinoamericana.
Nació en Apulco, Jalisco, el 16 de mayo de 1917, una fecha de la que está por cumplirse 98 años, y falleció en Ciudad de México, el 7 de enero de 1986.
Escritor, guionista y fotógrafo, Juan Rulfo debe su fama a ‘El llano en llamas’ (1953), compendio de 17 pequeños relatos, y a la novela ‘Pedro Páramo’ (1955).

Ulises, la catedral de la novela moderna


Una flamante traducción argentina renueva la hazaña de zambullirse en un libro de culto.
Enero de 1900. El joven estudiante James Joyce, días antes de cumplir dieciocho años, lee ante la Sociedad Literaria e Histórica del University College de Dublín su ponencia “Drama y vida”: “¿Vamos a poner la vida –la vida real– en el escenario? No, dice el coro filisteo, pues no tendrá atracción. Qué mezcla de vista desbaratada y comercialismo petulante. (...) ... de la gris monotonía de la existencia puede extraerse cierta medida de vida dramática. Hasta los más ordinarios, los más muertos de los vivos, pueden desempeñar un papel en un gran drama. (...) La gran comedia humana donde cada cual tiene su cuota ofrece un campo ilimitado al verdadero artista, hoy como ayer y como en tiempos idos. Las formas de las cosas, como la corteza de la tierra, han cambiado. (...) Pero las pasiones inmortales, las verdades humanas que así hallaron expresión entonces, son inmortales, en el ciclo heroico o en la era científica”. Vemos allí esbozado ya un plan de acción que desembocaría en Ulises , catedral de la novela moderna, capaz de albergar en un único edificio estilos múltiples y de abrirse, como laDivina comedia , a varios niveles de lectura.
Entre medio, Joyce experimentó todos los géneros, con libros que tardaron en hallar editor. Conferencias, reseñas (para un diario proinglés, como hace el protagonista del cuento “Los muertos”), artículos (en italiano), reunidos post mórtem en Estudios críticos . Poemas como los de Música de cámara . Los cuentos de Dublineses , entre los que en 1906 imaginó incluir uno titulado “Ulises”, inspirado en un judío irlandés cornudo, germen de la novela homónima iniciada en 1914. La novela Retrato del artista adolescente , donde aparece el otro coprotagonista del Ulises , Stephen Dedalus. La pieza teatral Exiliados , que tematiza la infidelidad a manera de libertad: sexual, intelectual, política.

Iain Sinclair: Las verdades del pasado son las predicciones del futuro

El escritor de culto británico está en La Casa Encendida de Madrid explicando un universo que alumbra desde una constelación de temas: la literatura, la ciudad, lo local, la psicogeografía, la contracultura, los procesos urbanos contemporáneos o la política.


"Ante los hechizos del capitalismo, Sinclair aplica sus propios hechizos". Eso decía Servando Rocha ayer, en  el encuentro que organiza La Casa Encendida en torno a la vasta obra literaria, ensayística y cinematográfica del autor. Y es exacto y apropiado porque la obra de Iain Sinclair es un tratado de iluminación curativa, una arqueología de lo humano que busca los mitos fundacionales de lo urbano -sus cementerios indios- y los invoca como método para cartografiar lo contemporáneo y diagnosticar sus patologías. Sobre los templos del sol y otras masas de densidad simbólica, él señala los puntos de crisis, los espacios entre lo que la ciudad quiere ser y lo que sus habitantes quieren hacer con ella.
Y, sobre todo, lucha contra la magia negra del capital, los símbolos un Londres faraónico que "sólo existe virtualmente, espacios generados por ordenador que no existen realmente". Estructuras como la autopista M25 o The Shard, "edificios tan narcisistas que sólo pueden reflejarse a sí mismos". Contra esto, Sinclair opone su magia blanca y blakeana, de la mirada como una magia de luz interna capaz de re-encantar el mundo, un proceso chamánico que cura con su capacidad de ver.
Como muestra, los madrileños pueden disfrutar de sus documentales, que se proyectan como parte del ciclo que le dedica La Casa Encendida. Y todos pueden leer los ensayos que publica en España -extrañamente, por primera vez- bajo el título La Ciudad de las Desapariciones, antologado y traducido por Javier Calvo para Alpha Decay. Un libro imprescindible para aquellos interesados en el municipalismo y el impacto del desarrollo urbano sobre las sociedades y culturas. Porque no hemos dicho lo más importante sobre Iain Sinclair: además de chamán, es uno de los mejores escritores vivos en lengua inglesa, un heredero de William Blake y de Charles Dickens contaminado con la modernidad de William Burroughts y GJ Ballard.

Contra el dogma digital

Desde el inicio de la crisis arrecian las voces críticas con el utopismo cibernético. Desde el lado de la filosofía, como Byung-Chul Han, o desde el de la Red, como Jaron Lanier


En su Breve historia del neoliberalismo, David Harvey recordaba la conexión entre la ideología mercantil —que entiende los precios como un mecanismo de transmisión de información y, así, de coordinación social— y la centralidad simbólica que han alcanzado las telecomunicaciones en la cultura global contemporánea. En coherencia con esta tesis, desde el inicio de la crisis económica se ha producido un incremento significativo de las intervenciones dirigidas a atacar los dogmas centrales del utopismo digital. Los textos de Byung-Chul Han y Jaron Lanier, muy diferentes en contenido y forma, convergen en este terreno crítico, aún agreste y poco urbanizado y, por eso mismo, vigorizante.

Novelesca guerra fría

Antonio Garrido gana el premio Fernando Lara con un thriller en la época soviética 

La novela es un thriller protagonizado un joven norteamericano que huye a la URSS 

Anna Caballé y Antonio Astorga ganan los premios Manuel Alvar y Domínguez Ortiz 

Antonio Garrido es un autor que ha transitado novelescamente por diversos siglos -con predilección por la época medieval- y que no ha dudado en situar sus novelas en diversas geografías desde China a la Europa carolingia. Su último destino es la Rusia de la era soviética con un thriller que ha conseguido el Premio de Novela Fernando Lara: El último paraíso.

Antonio Garrido (Linares, 1963), que actualmente reside en Valencia como profesor universitario, obtuvo el galardón que cuenta con una dotación de 120.000 euros y que organiza la Fundación José Manuel Lara con el patrocinio de la Fundación AXA. El jurado de esta vigésima edición, que se falló en el transcurso de una cena literaria en los Reales Alcázares de Sevilla, lo integran Fernando Delgado, Pere Gimferrer, Ana María Ruiz-Tagle, Clara Sánchez y Emili Rosales como secretario con voto.

Todos los días el fin del mundo, de Amilibia

Todos los días el fin del mundo, de Amilibia (ed. Stella Maris, 2015) es un provocador y demoledor relato sobre los efectos de la crisis y el papel de los medios de comunicación, la crónica de un peculiar personaje, un comisario que decide hacerle frente al sistema y que se encontrará con un muro que se alza inmisericorde ante su afán por despertar del letargo a la sociedad española. 

Jesús María Amilibia (Bilbao, 1943) es periodista y escritor. Ha escrito más de una decena de novelas y varios libros de humor y periodísticos. No pertenece a ningún partido ni a ninguna tribu: prefiere equivocarse solo. Tiene siempre más preguntas que respuestas. Dudar es su fe. No le gustan las masas, los políticos, el capitalismo salvaje y beber con mala conciencia por el colesterol. Le gusta el vino, fumar, el cine, los animales, los árboles y los escritores que escriben contra sí mismos, es decir, que no les importa mostrar sus miserias y sus derrotas.

Monroy lleva la fotografía a la novela histórica

El publicista y gestor cultural Juan Carlos Monroy debuta como novelista con Yo Maté a Kaulak, una novela a caballo entre la biografía del considerado el padre del retrato fotográfico del XIX, la ficción y, de fondo, una reflexión, en palabras de Monroy, de “vidas que se descubren a sí mismas a través de las vidas de otros y donde las opciones de elegir están condicionadas por las opciones de terceras personas”. La presentación será el sábado 9 de mayo, a las 13.00 horas, en la librería Intepestivos de Segovia
“Yo maté a Kaulak” dibuja la vida del fotógrafo Antonio Cánovas del Castillo y Vallejo, más conocido como Kaulak, a través de los recuerdos de un nonagenario que fue empleado de su laboratorio fotográfico. El testigo del relato es un joven de apenas 17 años que atraviesa la puerta de la madurez al tiempo que va descubriendo su lugar en el mundo. Todo ello transcurre en apenas 6 meses, los últimos 6 meses de la dictadura franquista y en un único lugar, un centro de internamiento para dementes a las afueras de Madrid. Anciano y joven mantienen una estrecha relación de amistad que se va tejiendo poco a poco gracias a las experiencias vitales del viejo con Kaulak a lo largo de su vida e iniciada cuando de adolescente formó parte de la plantilla del estudio del fotógrafo.
Kaulak fue el mejor retratista de estudio del primer cuarto del siglo XX. A tal reconocimiento llegó después de años de andadura política obligado por su ilustre apellido. Nadie podía concebir, en los primeros años del siglo XX, que renunciase a la cómoda posición social y económica que otorgaba la función pública para dedicarse en cuerpo y alma al incipiente oficio de la fotografía. Sin embargo, Antonio Cánovas del Castillo y Vallejo lo hizo, no sin pagar por ello el distanciamiento de su familia. El proceso comenzó con la transformación de su nombre. Dalton Kaulak, primero y simplemente Kaulak después. Tras años de búsqueda de un estilo propio y de su lugar en el gremio de fotógrafos de la capital de España, alcanzó las más altas cotas de reconocimiento a comienzos del siglo XX. Esta realidad ha dado pie a casi 640 páginas de biografía novelada en la que los acontecimientos históricos reales se entrelazan con varias historias ficticias que enriquecen el conjunto de la novela otorgándole un innegable atractivo.
El triángulo formado por la vida de Kaulak, el anciano y el joven construyen una sólida estructura en la que el vaivén de los acontecimientos invita al lector a reconocer la realidad más cercana y a ser partícipe de la más alejada en el tiempo. El continuo ir y venir de los sucesos incita a un viaje a través de los capítulos a través de datos, fechas, lugares y protagonistas que cobran vida en el instante en el que hacen aparición. Este modo de trazar la trama, que el propio autor define como “escritura de sierra”, va cortando el desarrollo con el mismo impulso que lo haría el manejo de una sierra, es decir, de atrás hacia delante. En este vaivén, retazos de historia son trasladadas de su primigenio lugar hacia otro lugar integrándose en la historia, del mismo modo que ocurre con las trazas de madera al cortar madera.
Por otro lado, el valor histórico de la novela queda patente a través de las numerosas citas que aparecen en sus páginas enmascaradas en boca de sus propios dueños o en testimonios cercanos que quienes formaron parte de ellas, en un arduo trabajo de investigación desarrollado por el propio Monroy.

Juan Carlos Monroy

Sobre el autor, Juan Carlos Monroy (Segovia 1970),

La antología 'Retales del pasado' se alza como "altavoz contra el olvido" al que está sometido el patrimonio

La antología 'Retales del pasado' (Ediciones Pàmies) que se publicará este lunes 27 de abril, nace con un espíritu solidario, el de 19 escritores especializados principalmente en novela histórica que decidieron juntarse ante la "necesidad de denunciar el abandono que está sufriendo el patrimonio histórico", y aportar su esfuerzo a esas entidades que, pese a las escasas subvenciones, "continúan luchando para recordarnos de dónde venimos, quiénes fuimos y qué podemos aprender de todo ello"

La antología 'Retales del pasado' (Ediciones Pàmies) que se publicará este lunes 27 de abril, nace con un espíritu solidario, el de 19 escritores especializados principalmente en novela histórica que decidieron juntarse ante la "necesidad de denunciar el abandono que está sufriendo el patrimonio histórico", y aportar su esfuerzo a esas entidades que, pese a las escasas subvenciones, "continúan luchando para recordarnos de dónde venimos, quiénes fuimos y qué podemos aprender de todo ello". Teo Palacios, uno de los participantes en este libro, explica que hablando un día con otra de las autoras de 'Retales del pasado' Concha Perea sobre que no hay tradición de libros de relatos de corte histórico, a pesar de que el género de la novela histórica es de los más leídos, se le ocurrió que "podría ser un bonito gesto organizar una cuyos beneficios sirvieran como altavoz contra el olvido al que está sometido nuestro patrimonio". Así, se compilaron un total de 19 relatos abarcando diversas épocas y lugares por el talento de los escritores Carla Montero, Carlos Aurensanz, Carolina Molina, Francisco Narla, Javier Negrete, Javier Pellicer, José de Cora, Mado Martínez, Magdalena Lasala, Manuel Sánchez-Sevilla, Miguel Aceytuno, Nerea Riesco, Olalla García, María Pilar Queralt del Hierro, Ramón Múñoz, Ricard Ibáñez, Sebastián Roa, Concepción Perea y Teo Palacios. "Nuestro deseo es que la parte de los beneficios correspondientes a estos autores se derive directamente hacia la Biblioteca Viva de Al-Ándalus con sede en Córdoba",