10 libros con comida que no son recetarios



No, amigos intelectuales, este libro no tiene nada que ver con el Gran Hermano de Telecinco. Ni siquiera con el Gran Hermano de Orwell. Lo de "Big" es por gordo. Leer una novela sobre la obesidad no parece la aventura más apetecible, pero si la escribe Lionel Shriver basándose en la experiencia real de su fallecido hermano, todo cambia: la hiriente agudeza de la autora y su corrosivo sentido del humor logra que el texto vaya mucho más allá del drama de los kilos, y se adentra en temas que nos afectan a todos los humanos como la insatisfacción, la responsabilidad o el deseo. Cuando la leas, tendrás una duda: ¿quién es más irritante, el hermano de la protagonista con sus atracones de tortitas y hamburguesas, o su marido ortoréxico, que sólo come tofu y verduras hervidas?



Irvine Welsh es el autor de Trainspotting, y ésta es una de sus novelas monumentales. O de sus novelas "monstruo", que diría Bolaño. La periodista y escritora Laura Fernández define la obra como "un auténtico vodevil caníbal protagonizado por un tipo (Danny Skinner, unoutsider despreciable, como casi todos losoutsiders de las novelas de Welsh, empezando por el poli protagonista de Escoria) que se cree hijo bastardo de un gran chef y que se dedica a hacer inspecciones (de Sanidad) en restaurantes de todo tipo, buscando a su papá. Es Welsh jugando a Palahniuk y es Welsh escribiendo sobre tipos que viven de sus recetas". 100% recomendable.




Un ensayo que se lee como una novela de aventuras: así definiría yo este libro, con el que me lo he pasado pipa este verano. La obra de John Dickie se carga unos cuantos mitos -no, la pasta no la trajo Marco Polo de China- y supone un auténtico antídoto contra el purismo gastronómico no basado en hechos reales: cuenta cómo en el pasado la pizza era un hojaldre con azúcar, y el pesto llevaba cebolla y perejil. A la periodista y escritora Mercedes Cebrián también se le enamoró el alma con ella: "Dickie lleva al lector de la mano por toda Italia y le previene hacia cierta comida popular comolas foccacias de Palermo, que van rellenas de ¡pulmón!". Un relato de los centros de civilización en los que confluyen dinero, talento, ingredientes y poder. Para Cebrián es "un libro amenísimo, pero también desbordante de rigor, pues por algo Dickie es profesor de estudios italianos en la Universidad de Londres".


"Somos lo que comemos, pero... ¿si no sabemos lo que comemos, sabemos lo que somos?". El periodista Carlos G. Cano, coordinador de la sección gastro de la Cadena Ser, recomienda este libro porque "cuando uncocinero-filófosofo y un filósofo al que le encanta comer comparten sobremesa, surgen preguntas y respuestas de lo más interesantes. ¿Los gordos son víctimas o culpables? ¿Y si el nuevo sujeto revolucionario fuese el consumidor, en vez del obrero?". Los autores sostienen que, así como "el amor no es un intercambio de fluidos, la gastronomía no es solo nutrición". Cano recuerda que también es historia ("lo último que pierden los pueblos conquistados es su cocina"), política, relaciones sociales, dinero...



Era el libro favorito de Kiko Amat cuando era niño (junto a Gulliver y El día de los trífidos), y sentó las bases de su anglofilia. "En teoría es un libro infantil", aclara el periodista, "pero sigue siendo la monda porque al margen de las andanzas de Rati, el Señor Tejón, el Señor Sapo y Topo, me fascinaba lo que comían cada vez que había un banquete: berros, cerveza de gengibre, pastel de carne, pastel de hígados...". En aquella época, Amat aún no había estado en Inglaterra, y por tanto no sabía que "toda aquella comida era BAZOFIA potencialmente venenosa". A sus oídos sonaba exótica y apetitosísima.





Haber visto cualquiera de sus dos versiones cinematográficas no debería impedir que te dieras el gustazo de leer este clásico de Roald Dahl, el hombre que despojó de ñoñería el cuento infantil y le inyectó rejuvenecedoras dosis de imaginación y mala baba. Charlie lo tiene todo para gustar: una fábrica de chocolate y golosinas alucinantes, un inventor-empresario chiflado y los empleados mas adorables de la historia, esos pequeños pigmeos (en algunas ediciones reconvertidos en hippies para esquivar las acusaciones de racismo) llamadosoompa-loompas. Lo que más me gusta de este libro es que rompe con la idea de que los niños son criaturitas inocentes: todos los que entran en la fabrica, salvo el protagonista, bordean la monstruosidad, y reciben un contundente y justísimo castigo por su avaricia, su despotismo o su glotoneria.



Liquor
La segunda recomendación de Laura Fernández es de Poppy Z. Brite, que fue la biógrafa de Courtney Love. Antes de eso, recuerda la periodista, escribió una novela, 'El arte más íntimo', que es casi una precuela deAmerican Psycho. Y luego se aficionó a salir a disparar, y a escribir novelas protagonizadas por una pareja de chefs (chicos) que viven en Nueva Orleans y están hartos de trabajar para otros así que deciden montar su propio restaurante. La primera de todas ellas se titulaLiquor, como el local que montan. Fernández reconoce que "no es alta literatura, pero es literatura divertida y a ratos sangrienta, y ella es una diva pop de los 90, así que vale la pena echarle un vistazo. ¿Las recetas? Todas tienen un ingrediente especial (el alcohol), que las hace únicas".



A Mercedes Cebrián le encanta este elenco detallado de Segnit, que pone en combinación 4.851 parejas de alimentos arrojando luz sobre sus posibilidades de maridaje, evitando así que añadamos ingredientes al tuntún a nuestras recetas. La autora de El genuino sabor destaca que "no se trata de una mera guía de alquimia gustativa: también contiene interesantes referencias, impresiones de la autora y crónicas de sus viajes alrededor del gusto".







Si te gustó Confesiones de un chef, dice Carlos G. Cano, te encantará esta novela basada en las experiencias laborales del autor. El protagonista es un joven amante de la literatura que, por circunstancias, se ve obligado a trabajar en una cocina en la que se siente como “una pelota de playa en un refugio antiaéreo”.Cano define el El Chef como un libro repleto de manos con quemaduras y cicatrices, cocineros racistas y prejuicios gremiales ("antes que convertirme en cocinero de banquetes, me corto la polla”). Una mirada ácida e irreverente, pero también bastante cómica, que disecciona el duro día a día de la hostelería londinense.





"Es imposible leer La soledad del manager, oLos mares del sur, y no tener el impuslo inmediato de salir pitando al mercado más cercano a comprar ingredientes para un suculento ágape". Kiko Amat es incapaz de quedarse con un libro de Vázquez Montalbán. "Carvalho es un comiditas, como sabe todo el mundo, y a la mínima de cambio se está fraguando un arroz en sus fogones, o unos callos, o un cap i pota, recién regresado de alguna aventura azarosa (o un polvete)." El personaje es la vía por la que Vázquez Montalbán daba rienda suelta a sus pasiones gastronómicas. No lo inventó él, matiza Amat (recordemos al Harry Palmer de The Ipcress File, de Len Deighton, que también se colocaba el delantal en un decir Jesús), pero sí lo hizo mejor que nadie.
Este post forma parte de una serie veraniega en la que recomendamos productos culturales relacionados con la comida. Puedes leer la primera entrega, que va de series,aquíaquí tienes otra sobre películas y ahí va una de cómics.

Los libros son para el verano

Las mujeres españolas leen y aprenden más en su tiempo libre que los hombres


  • El tiempo libre que ofrecen las vacaciones de verano y las largas jornadas en la playa o la piscina parece que son unas de las causas por las que los españoles leen y aprenden más en verano. Según Nubico, la plataforma de lectura digital de Telefónica y Círculo de Lectores, durante los meses estivales el consumo de lectura crece hasta un 30% tal y como demuestra el aumento registrado el pasado mes de julio en el que el volumen de lectura promedio de libros por día se ha incrementado en un 35%. O lo que es lo mismo, seis de cada diez españoles aprovecha el tiempo libre y las vacaciones para leer.
  • En septiembre, Luis Zueco publica su nueva novela histórica "El castillo"

    En septiembre la editorial Ediciones B" publicará "El castillo" de Luis Zueco, una novela histórica que narra la construcción del grandioso e imponente castillo de Loarre, erigido en la provincia de Huesca. La construcción del castillo-abadía fue el sueño de unos hombre y mujeres que desafiaron su destino hace mil años.

    Entre la Tierra Llana y el Pirineo aragonés se encuentra el monumento militar románico más importante de Europa: el castillo-abadía de Loarre, una fortaleza impresionante, construida cuando esa zona era una peligrosa tierra de frontera. ¿Cómo se edificó? ¿Quién logró tal hazaña?
    Todo comenzó cuando un aguerrido monarca, el rey Sancho III el Mayor, decidió levantar una fortificación en una recóndita sierra, poco poblada y desde la que se podía avistar al enemigo musulmán a diez kilómetros de distancia. Y con la promesa de un futuro mejor, atrajo a un grupo de hombres y mujeres para quienes la supervivencia era una heroicidad cotidiana.

    Flor Aguilera: 'Un escritor se narra a sí mismo como escritor'

    GUADALAJARA, JALISCO (19/AGO/2015).- Aunque el universo literario de la escritora y periodista mexicana Flor Aguilera nos ha brindado poemas de rara intensidad, historias protagonizadas por renombrados monstruos (como los hombres lobo) y relatos donde la memoria es la condena de los personajes, su más reciente libro —“Jack decía que su hermano era el mar” (Suma de Letras, 2015)— representa algo diferente, porque en él encontramos pasajes de contenido testimonial que nos acercan a su vida y al significado que para ella guarda la escritura.

    Para la autora, “en todos los libros que he escrito hay algo de mí, es casi inevitable que uno aparezca a través de un personaje o la voz del narrador; en general, aunque he escrito sobre todo literatura juvenil, hay una voz mía que cambia, un regreso en el tiempo a la adolescencia cuando escribo. Ahora, fue absolutamente autobiográfico y me costó más trabajo que en las novelas anteriores”.

    Albert Samain, poesía, Las Constelaciones


    Al crepúsculo, Clydia, recostada entre flores,
    dirigiendo al oriente sus ojos soñadores,
    mira las consteladas diáfanas geometrías
    que en el azul nocturno clavan sus pedrerías.
    Melanto, con el índice apuntando hacia el cielo,
    las descifra y las nombra con misterioso anhelo:
    Andrómeda, Pegaso, la insigne Casiopea,
    Virgo,Dragón y el Cisne, Lira que centellea,
    y el Carro, enorme y fúlgido, que, esquivo de los mares,
    sus ruedas solitarias en el éter enciende.
    Majestad de los dioses con la sombra desciende,
    dotando en calma augusta las cosas familiares.
    A otro lado del golfo, lejanos luminares
    titilan: Se desliza un bajel fugitivo;
    se hace débil del remo el golpe compulsivo...
    Y los enamorados, cuya alma el firmamento
    embriaga, de la noche con el suave portento,
    sus párpados entornan, y con dulce emoción,
    ven brillar más estrellas dentro del corazón. 

    Albert Victor Samain

    Una tableta nunca igualará el tacto y el aroma de una novela en papel

    José Martínez. Decano de los libreros murcianos

    «Casi tan bonito como leerlos es disfrutar de su tacto y de su aroma. Y eso no lo tienen las tabletas electrónicas». Así de contundente se muestra José Martínez, quien ya ha cumplido seis décadas al frente de una de las históricas librerías murcianas, cuando se le pregunta por el futuro del sector. Futuro que, por desgracia, ve tan negro como las galeradas de los libros que se amontonan, tal que precioso tesoro, en el pequeño negocio que comparte con su hija Maite.
    -Buenos días, don Ramón.
    -(Ríe). Será don José. Aunque muchos me llamen Ramón por el nombre de la librería.

    Las cinco novelas históricas del verano

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    Desengáñense. La novela histórica ya no es, ni de lejos, lo que fue. Y no me estoy refiriendo a Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar, o la trilogía del emperador Claudio, de RobertGraves, que en cierto modo prefiguró lo que es la novela histórica actual, o en el ámbito de la lengua española, Bomarzo, de Manuel Mujica Lainez. No. Es que Sinuhé el egipcio y El etrusco,de Mika Waltari, por no hablar de Quo Vadis?, de Henryck Sienkiewicz o Los últimos días dePompeya, de Edward Bullwer Lytton, nos parecen logros literarios si los comparamos con la mayoría de novelas que se presentan hoy día.

    hombresbuenos
    La razón, quieren los expertos, que recaiga en la alianza de los autores que escriben del género con el mainstream, o dicho en castellano, la alianza del autor con un producto pensado en exclusiva para vender mucho, que es, en definitiva, lo que significa atender la corriente mayoritaria. Hay autores como Rafael Sierra que parecen saber del secreto de tamaña unión, así como escritoras tales como María Dueñas, lo de La templanza ha sido un fenómeno, oÁngeles Caso, que lleva mucho tiempo especializada en el género, y todo ello por no referirnos a Ildefonso Falcones, el de La catedral del mar La mano de Fátima, que ahora parece estar de baja por problemas con Hacienda, aunque el que se llevó la palma, esta vez internacional, fueKen Follett con Los pilares de la tierra, auténtico maestro en estas lides y que se presenta siempre como un atildado, justo y desenfadado profesional de la cosa. Lo es.