Jaime Sáenz, poesía


“Muchas veces al buscar sin poder encontrarte el crepúsculo me sorprendía a la hora de tus ojos.
Muchas veces me olvidé de ti, quise olvidarme y recordar, y recordé que tenía que olvidarte
acordándome de ti por lo mismo que no quería recordarte..”


Jaime Sáenz



Jaime Sáenz, el maldito



Hace un año recibí una invitación de la periodista argentina Leila Guerriero para escribir un perfil del escritor boliviano Jaime Saenz. Leila, creativa e inagotable, preparaba un libro sobre escritores latinoamericanos "malditos", con el deseo de ir más allá de los lugares comunes de esa categoría tan romántica como incomprendida. No me costó aceptar su propuesta: era una oportunidad magnífica para entender un poco más a Saenz, para releerlo y de alguna manera descubrirlo. Los malditos acaba de ser publicado en Chile por la editorial de la universidad Diego Portales, e incluye diecisiete perfiles de autores tan canónicos como Alejandra Pizarnik y tan desconocidos como Samuel Rawet. Allí escriben, entre otros, Alan Pauls (sobre el Barón Biza), Alberto Fuguet (sobre Gustavo Escanlar) y Alejandra Costamagna (sobre Teresa Wilms Montt).  

Peter von Cornelius: Los nazarenos y el Romanticismo alemán


Peter von Cornelius

Nació el Düsseldorf, Alemania, el 23 de septiembre de 1783.
Junto a Johann Friedrich Overbeck, máximo exponente del llamado movimiento de los nazarenos, dentro del Romanticismo alemán del siglo XVIII.
Hijo del pintor Aloys Cornelius, recibió de su padre las primeras lecciones de arte, aunque este, fallecería cuando Peter solo contaba dieciséis años, lo que le obligó a trabajar duramente para ayudar a mantener a su familia.

¿Un Premio Nobel para Bob Dylan? Es el fin de la literatura

Bob Dylan

El extravagante Premio Nobel de Literatura otorgado al cantautor estadounidense supone una afrenta para los literatos de todo el mundo y abre inquietantes posibilidades

En el año 2014 publiqué una novela titulada 'Alabanza' que se situaba en un futuro inmediato (2019) donde la literatura había perdido toda relevancia social. El punto de inflexión hacia el abismo lo suponía en mi ficción la entrega del premio Nobel de Literatura a Bob Dylan, que en el libro tenía lugar en el año 2013.

Las aventuras de Pinocho, de Carlo Collodi

Las aventuras de Pinocho, de Carlo Collodi

Pinocho, uno de los grandes clásicos de la literatura infantil, nació por casualidad y a trompicones. Su autor, Carlo Collodi (1826-1890), era un brillante y polémico periodista político cuando, en 1881, no supo resistirse a la petición de colaboración de un amigo editor que acababa de fundar una revista para niños, Giornale per i Bambini. Collodi le entregó un montón de cuartillas escritas meses antes, que contenían el primer capítulo de un cuento titulado Historia de un muñeco, con la siguiente nota: “Ahí te mando esta chiquillada; haz con ella lo que te parezca, pero si la publicas, págamela bien, para que me entren ganas de proseguirla”.

Literatura persa

-La literatura persa-

abarca un período cultural más de dos mil quinientos años, aunque la mayoría de los documentos pre-islámicos se han perdido. Sus orígenes provienen de las lejanas regiones más allá de las fronteras del actual Irán, porque la lengua persa floreció y sobrevive en vastas franjas de Asia Central. Así Rumi, uno de los poetas persas -e islámicos- más respetados, escribió en persa aunque vivió en Konya, actual Turquía, luego capital de los selyúcidas. 

Los gaznavidas conquistaron grandes territorios en Asia Central y en el sur de ese continente, adoptando el persa como idioma de su corte. Por tal motivo existe literatura persa de regiones que en la actualidad son parte de Afganistán, Pakistán , India y Asia Central. No toda está escrita en persa; a menudo se incluyen las obras escritas por autores de etnia persa en otros idiomas, incluyendo griego y árabe.


Luis Rosales, poesía

Luis Rosales

¡Gloria espaciosa y triste donde descansa España
Su viril hermosura tan antigua y tan nueva!
¡Tierra entera de sangre que es la voz de tus muertos
¡Y nos da nacimiento, costumbre y agonía!
¡Tierra que sólo brinda paciencia y superficie!
¡Tierra para morir, deshabitada y loca
Por cumplir tu hermosura,
Oh España, Madre España!