El poder de la palabra: invitación a la lectura de Tácito


Si tú y yo firmamos un acuerdo tácito, realmente no firmamos nada. La firma es aquello por lo cual un acuerdo, un contrato, deviene estrictamente público. La firma es el signo que hace que, en última instancia, ese acuerdo tenga un valor objetivo para terceros y que, llegado el caso, pueda ser discutido o valorado. Pero cuando es tácito, sólo tú y yo sabemos que lo hemos firmado, y es así de manera consciente. La RAE recoge el adverbio “tácitamente” con la siguiente definición: “Secretamente, con silencio y sin ruido. II 2. Sin expresión o declaración formal”. En este caso, la historia de las palabras hace que este adjetivo (o adverbio) le deba su pleno significado al nombre del que procede, casi 2000 años atrás.