La buena literatura

La buena literatura es aquella que ofrece la excelencia del arte literario, el sencillo placer que provoca en nuestro espíritu la palabra bien dicha y la idea bien pensada, el contacto sensual, acústico y emotivo con las formas propias de la palabra. 

No es la lección moral lo que necesariamente se busca en la buena literatura, para ello están la Biblia (aunque no siempre es espejo de buenos ejemplos), los libros sapienciales, la edificante y farragosa hagiografía. Si esto es así ¿qué podemos extraer de la buena literatura? Y respondo: el conocimiento del ser humano en su dramática situación, en su grandeza y en su miseria. 

Igor Shafarevich: el cero y el infinito

Shafarevich es uno de esos intelectuales rusos que la URSS enterró y que perecieron en la ciénaga del marxismo.


Iba a hablar de la proliferación de imbéciles que anegan las tierras de Europa: desde el imbatible Lluis Llach, hasta Anna Gabriel, Macron y los gobernantes alemanes, éstos últimos tan preocupados por la lápida de unos aviadores muertos hace más de 70 años, en los cielos de España. Pero toda esta gente es existencialmente una pérdida de tiempo: lo son sus vidas, repletas de absurdo. Así que es lógico que también sean un absurdo para los demás. Son el cero absoluto.