La poesía sí tiene un sentido práctico: Guadalupe Dávalos

“Canción del no”:

“En frías hieleras los ojos
niñas acostumbradas a divagar
han perdido la razón
mutiladas amanecieron
al frente de los titulares
niñas ocho columnas
me parten el alma
¿qué de su fiesta de boda?
¿qué de su propio alumbramiento?
¿los signos las salvaron?
no hubiesen dado con su madre
de no haber sido por sus tatuajes”.

Zacatecas.- A través de la poesía se construyen imágenes y paisajes cuyas “letras y palabras tienen un sentido que sirve para algo”, como puede ser transformar situaciones de una realidad, aseguró la poeta zacatecana Guadalupe Dávalos.

Cuando al lenguaje se le da ritmo e intención se logran crear paisajes y sentimientos que hacen reflexionar a los lectores sobre el entorno y muchos temas “en los que tenemos que participar”, abundó en entrevista de Notimex.

Dijo que esa es una de las intenciones que tiene su recién publicado libro, “Aeda. Poesía reunida”, que cuenta con prólogo de la escritora Dolores Castro Varela, y fue publicado por las editoriales Del Lirio y Puerta Abierta.

El libro que hace poco fue presentado, concentra 20 años de trabajo poético de Guadalupe Dávalos. Se trata de dos décadas en las que fue creando, recreando y trabajando sus poemas, para precisamente aportar a la transformación de la realidad.

Es por eso que la escritora aceptó con gusto la propuesta de su prologuista, Dolores Castro Varela, de titular la obra “Aeda”, que significa “poeta que cantaba en el desierto las hazañas de los dioses y los hombres”.

El nombre es retomado precisamente de uno de los poemas que incluye el libro, titulado “Función de Aeda”, que se podría traducir como “función del oficio del poeta”.

La creación del volumen, dijo, fue “de largo aliento”, porque los poemas no saltan a la vista como las imágenes, se van recreando y perfeccionando con el tiempo, con la asistencia a talleres y la crítica de expertos, hasta que “se logra tener un propio estilo y una propia voz”.

Pero no es suficiente tener estilo y voz, es necesario estudiar y conocer el lenguaje para crear las imágenes y paisajes que “quizá no logran una revolución, pero sí transformar y cambiar situaciones de un país”.

Respecto al ingreso de las mujeres al ámbito de la poesía, Dávalos manifestó que para ellas es más difícil destacar y obtener reconocimiento.

La también responsable del área de Enseñanza e Investigación del Instituto Zacatecano de Cultura “Ramón López Velarde”, reconoció que México cuenta con
mujeres poetas de muy buena calidad, son cientos; sin embargo, su trabajo se divulga poco.

Para fundamentar su afirmación, indicó que en un análisis del reconocimiento dado a poetas en México desde 1945 sólo resaltan nueve, todos los demás son varones.

No obstante, indicó que en la generación de los años 50 del siglo XX, la mujer logró fortalecerse más y ser más pujante, aguerrida y atrevida en el espacio cultural de esta nación, y como ejemplo mencionó a las escritoras Elena Poniatowska y Rosario Castellanos.

Por ello invitó a que se reconozca y difunda el trabajo de las mujeres en el ámbito cultural.

Guadalupe Dávalos compartió dos de sus poemas, el primero se titula 

“Plaza de toros Fermín Rivera”:

“Desgarre de satín y lentejuela
lo inmóvil al partidero
y otra cogida
¡ole! que brama solarena
postrados al borde de un testículo
ojos sostienen la gravedad del patio
línea parteaguas partevientres
estentórea hasta el absurdo
equilibrismo”.

El segundo 

“Canción del no”:

“En frías hieleras los ojos
niñas acostumbradas a divagar
han perdido la razón
mutiladas amanecieron
al frente de los titulares
niñas ocho columnas
me parten el alma
¿qué de su fiesta de boda?
¿qué de su propio alumbramiento?
¿los signos las salvaron?
no hubiesen dado con su madre
de no haber sido por sus tatuajes”.