Premios Casa 2015: Literatura Latina en EE UU provoca pugnas


“Lame mi piel con cariño de perro”, de Adelayda Fernández Ochoa, Colombia, Premio Novela. “El niño congelado”, de Mildre Hernández, Cuba, Premio literatura infantil. Los jurados decidieron los premios por unanimidad, excepto Literatura Latina en Estados Unidos que generó una fuerte pugna. Cubanet estuvo presente

LA HABANA, Cuba. — En horas de la noche del jueves 29 de enero, en la sala Ché Guevara  de Casa de las Américas, se efectuó la entrega de los Premios Casa 2015, con la presencia del presidente de la institución, el poeta Roberto Fernández Retamar y de Abel Prieto, ex ministro de cultura, actual asesor de Raúl Castro.

Ante un numeroso público asistente, el organizador del evento Jorge Fornet, fue presentando los jurados por géneros, que leyeron las actas y resaltaron los méritos y consideraciones para acceder a los diferentes lauros.

En novela, el jurado integrado por Ignacio Echevarría, de España, Nona Fernández, de Chile, Luis Negrón, de Puerto Rico, Carol Zardetto, de Guatemala y Hugo Luis Sánchez, de Cuba, acordó por unanimidad otorgarle el premio a La hoguera lame mi piel con cariño de perro, de Adelayda Fernández Ochoa, Colombia, y las menciones a El río, de Débora Mundani, Argentina y Tres veces luz, de Juan Mattio, Argentina.

En el género Ensayo de Tema Histórico-Social, el jurado integrado por Marta Harnecker, de Chile, y Zuleica Romay, de Cuba, acordó premiar a Cuba año 2025, de José M. Ferrán Oliva, de Cuba, con mención para El problema racial en Cuba (los primeros libros de Nicolás Guillén), de Guillermo Rodríguez Rivera, de Cuba.

En Poesía, el jurado integrado por Piedad Bonnett, de Colombia, Manuel Orestes Nieto, de Panamá, Tony Raful, de República Dominicana, Ariel Silva Colomer, de Uruguay, y Alex Fleites, de Cuba, consideró otorgar el premio a la obra Bajo el brillo de la luna, de Nelson Romero, de Colombia, y las menciones a La estación, de Alejandro Castro, y  El sastre, de María Malusardo, ambos de Argentina.

En Literatura brasileña, el jurado compuesto por Sylvie Josserand Colla, de Francia, Silvano Santiago, de Brasil, y Julia Calzadilla, de Cuba, otorgó el premio Casa de las Américas a la obra Minha vida sem banho, de Bernardo Ajzenberg y Mención Especial a Na oscuridao, amanha, (novela), de Rogelio Pereira, y las menciones a Tempo Solto, (poesía), de Amálio Pinheiro, y Garimpo, (cuento), de Beatriz Bracher.

En Literatura Latina en los Estados Unidos, el jurado compuesto por Aileen El-Kadi, de Brasil, José A. Mazzotti, de Perú, y Margarita Mateo, de Cuba, premio a Un kilómetro de mar, de José Acosta, de la República Dominicana, y una mención honrosa a Cup of Water Under My Bed, de Daisy Hernández, de Estados Unidos.

En Literatura para niños y jóvenes, el jurado integrado por Edgar Allan García, de Ecuador, Ema Wolf, de Argentina, y Rubén Darío Salazar, de Cuba, decidió por unanimidad otorgar el Premio a El niño congelado, de Mildre Hernández, de Cuba, y menciones a Cuando llega el dragón, de Maricel Palomeque, Argentina, y Ojo de agua, de Cristian Nelson Medina Negrín, de Cuba.

Como en cada ocasión, el anuncio de los premios honoríficos  a libros distinguidos, estuvo a cargo de Roberto Fernández Retamar, presidente de la institución, esta vez el José Lezama Lima de Poesía a La novela de la poesía, Tamara Kamenszain, Argentina, el Ezequiel Martínez, Estrada, de ensayo, a Intelectuales indígenas en Ecuador, Bolivia y Chile. Diferencia, colonialismo y anticolonialismo, de Claudia Zapata Silva, Chile, y el premio de Narrativa José María Arguedas, a El libro uruguayo de los muertos, de Mario Bellatin, México, pero primero realizó la presentación en la sala de Antonio Guerrero, uno de los agentes de la inteligencia cubana infiltrados en los Estados Unidos, y recientemente liberado gracias al presidente norteamericano Barak Obama.

En pregunta al organizador del Premio Casa de las Américas 2015, el ensayista cubano  Jorge Fornet,  si todas las decisiones de los jurados habían sido por unanimidad, contestó que sí, excepto el género Literatura Latina en los Estados Unidos, que tras una fuerte pugna fue decidido por consenso.