El Premi Borni busca los mejores anacronismos

La segunda edición del certamen invita a los lectores a detectar incongruencias en las narraciones históricas

Leer novela histórica como si fuéramos detectives. El Premi Borni busca los mejores anacronismos en una segunda edición que galardona aquellos “hallazgos” encontrados por los lectores en cualquier novela histórica.

El galardón, que organiza el Born Centre Cultural, tiene como jurado a Enric Calpena, Carmen Fenoll, Esther Lucea (ganadora del I Premi Borni), Màrius Serra y Quim Torra. Los lectores que deseen participar pueden hacerlo enviando el anacronismo que han detectado, hasta el 28 de febrero, al correo electrónico PremiBorni@bcn.cat.

Los lectores, así, deberán detectar, argumentar y enviar desajustes en obras de narrativa histórica. El premio, que se entregará el 26 de marzo, consiste en los volúmenes publicados de la colección Barcelona 1700 y un pase gratuito para todas las actividades del centro cultural durante un año.

Un anacronismo es aquello que chirría entre el hecho que la acción relata y el contexto de la época en que se sitúa. Por ejemplo, nos dicen los organizadores, “si leyéramos, en una novela ambientada en Barcelona en 1750, que un conseller asiste a una reunión del Consell de Cent y entra en el Ayuntamiento por la plaza de Sant Jaume, encontraríamos tres: en aquella época no había consellers sino concejales (regidors), el Consell de Cent se había abolido en 1714 y la fachada neogótica del Ayuntamiento que mira a la plaza de Sant Jaume no se empezó a construir hasta 1847.

Entre los anacronismos presentados en la edición anterior, destaca uno que detecta que en La verdad sobre el caso Savolta, de Eduardo Mendoza, en una fiesta, en 1919, la reina Victoria Eugenia dice "Yo tengo dos niños". En aquella época Victoria Eugenia tenía seis hijos, todos vivos. O en Victus, de Albert Sánchez Piñol, hay una referencia a los kilómetros como medida de distancia que un narrador de 1708 no habría podido conocer. Y en La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón, hay una referencia a la estación de metro de Hospital Clínic que corresponde a un período de los años cincuenta, pero esta parada no fue inaugurada hasta 1969.

La ganadora del año pasado encontró en una autobiografía de Doris Lessing (Paseando por la sombra) cómo la autora, que pasea por la España de los años cincuenta, tiene un pequeño accidente en Valencia, la llevan al hospital local y se maravilla de que dos médicos valencianos hablen en latín entre ellos.

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